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Jóvenes ucranianas bajo la amenaza de traficantes, pedófilos y otros delincuentes

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Por Carmen Menéndez
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Una refugiada ucraniana con su hija en la estación de trenes de Varsovia, Polonia
Una refugiada ucraniana con su hija en la estación de trenes de Varsovia, Polonia   -   Derechos de autor  Czarek Sokolowski/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved.

Las jóvenes ucranianas, que llegan a otros países acompañadas a menudo de niños pequeños, se han convertido en presas fáciles para los traficantes de seres humanos, que están tratando de beneficiarse de la crisis de refugiados desatada por la guerra en Ucrania.

Un hombre fue detenido hace unos días en Polonia tras alojar y violar a una joven ucraniana.

Individuos que se dedican a la trata de personas, pedófilos y otros delincuentes

"Hay un pequeño porcentaje de individuos que se dedican a la trata de personas. También hay pedófilos y otros delincuentes. Las refugiadas sin apoyo suelen estar agotadas y son vulnerables", explica Joanna Marking, directora de un refugio para madres en Polonia. 

"Creo que hemos tenido suerte porque a una amiga mía, gente malvada intentó quitarle todo el dinero en la estación. Parecía que querían ayudar, pero no era cierto", explica Hanna Kovalova, una joven madre llegada desde Odesa. 

Más de 2,5 millones de personas, la mayoría mujeres y niños, han huido de Ucrania desde que estalló la guerra. Su indefensión se ve acentuada por el hecho de no hablar el idioma del lugar al que llegan.

"Hay muchas propuestas muy peligrosas de diferentes personas. Nos ofrecen ayuda gratis, para llegar a cualquier país, nos prometen un apartamento, comida, ayuda médica gratis, pero no es verdad", explica otra refugiada. 

Nos prometen un apartamento, comida, ayuda médica gratis, pero no es verdad
Refugiada ucraniana en Hungría

En los puestos fronterizos se puede ver a hombres ofreciendo ayuda a las jóvenes recién llegadas. Algunos actúan por altruismo, otros no.

"Nos ha sorprendido que no haya ningún tipo de recogida de información. Nosotros ofrecemos transporte a los refugiados, llevamos a la gente, pero también puede haber personas perversas que están ahí para hacer cosas malas", dice Stefan Krebs, un voluntario alemán.