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La ayuda militar de China a Rusia supondría un cambio de las reglas de juego

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Por Reuters
La ayuda militar de China a Rusia supondría un cambio de las reglas de juego
La ayuda militar de China a Rusia supondría un cambio de las reglas de juego   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

Por Greg Torode y Martin Quin Pollard

HONGKONG, 17 mar – Durante décadas, Rusia ha ayudado más que ningún otro país a la espectacular modernización militar de China con armas y tecnología, pero ahora es Pekín la que tiene muchas de las cosas que Moscú necesita en su invasión de Ucrania, según afirman diversos analistas militares.

En cuanto a la tecnología punta, China ha desarrollado sistemas como aviones no tripulados de reconocimiento armados, armas guiadas y sistemas de comunicaciones en el campo de batalla, que podrían ayudar a Rusia a colmar las lagunas que están quedando al descubierto en el frente de Ucrania.

Pero Rusia también podría necesitar más material común con el que cuenta China, como armas antitanque, camiones y munición.

La antigua relación militar entre ambos países se encuentra bajo el escrutinio internacional después de que diversos medios de comunicación informaran, citando responsables de seguridad estadounidenses, de que Moscú aspira a obtener la ayuda y apoyo militar de Pekín. Tanto China como Rusia han negado la veracidad de esta información.

“Recientemente, Estados Unidos ha estado difundiendo desinformación contra China una y otra vez sobre la cuestión de Ucrania, con intenciones siniestras”, dijo el lunes el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Zhao Lijian.

Algunos analistas militares y diplomáticos extranjeros se muestran escépticos sobre la posibilidad de que Pekín quiera verse arrastrado directamente al conflicto por una petición rusa de este tipo.

Los analistas también señalan que algunos de los equipos más avanzados de China no podrían integrarse fácil o rápidamente con el resto de equipos rusos.

Pero todavía hay muchas cosas que Rusia podría querer y necesitar de Pekín, lo que refleja unas transacciones potencialmente multimillonarias en una sola dirección por las cuales al menos algunas armas y tecnología chinas podrían utilizarse rápidamente.

“Si los informes son correctos, puede verse como una interesante admisión de que el aprendiz ha superado al maestro, al menos en algunas áreas”, dijo a Reuters Siemon Wezeman, investigador principal de suministros de armas en el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés), un organismo independiente.

Los datos del SIPRI muestran que, durante la última década, China ha obtenido de Rusia motores turbofán avanzados para sus aviones, radares y misiles avanzados tierra-aire, antibuque y antitanque, así como cañones navales y aviones de transporte.

Aunque el SIPRI no enumera el valor de cada una de las transferencias, algunas son cuantiosas y se han prolongado durante varios años, como la adquisición por parte de China de ocho sistemas de misiles de defensa aérea rusos de última generación S-400, por valor de 3.000 millones de dólares, y la compra de 24 aviones de combate Su-35S, por valor de 2.000 millones de dólares, según sus datos.

Aunque los científicos militares chinos han utilizado la tecnología rusa para desarrollar sus propias armas con sistemas o calibres propios que serían difíciles de convertir, las municiones más antiguas, como las bombas guiadas, encajarían fácilmente en los aviones rusos y sus sistemas de satélites GLONASS asociados, dijo Wezeman.

Según los datos del SIPRI, no se han realizado transferencias de armas en la otra dirección, por lo que cualquier movimiento chino para satisfacer las peticiones rusas sería muy inusual, si no único, tal y como afirman diversas fuentes diplomáticas.

Cinco analistas militares extranjeros y tres enviados en la región dijeron que la creciente presión de Occidente sobre China significa que Pekín podría ser cauteloso a la hora de transferir abiertamente armas o municiones, pero podría ofrecer piezas o materiales de comunicación que sea más discreta o fácil de negar.

El Ministerio de Defensa chino no respondió inmediatamente a las peticiones de comentarios de Reuters.

La larga frontera terrestre de China con Rusia haría difícil rastrear tales transferencias, dijeron los tres diplomáticos. China tiene suministros comparativamente amplios y fábricas más activas que Rusia.

“La conclusión es que el ejército chino está creciendo y modernizándose a un ritmo al que el ejército ruso realmente no los está (…), (el ejército ruso es) mucho más débil y está más estancado que el ejército de China, con la excepción de las fuerzas nucleares”, dijo Tim Heath, investigador principal del grupo de estudios RAND Corporation, vinculado al Gobierno de Estados Unidos.

Heath dijo que las piezas y los suministros chinos no cambiarían los problemas de Rusia en Ucrania: “En última instancia, todo son armas y personas rusas luchando. Y el vínculo chino va a ser, a lo sumo, extremadamente limitado”.

Sam Roggeveen, director del Programa de Seguridad Internacional del Instituto Lowy de Australia, dijo que las peticiones rusas divulgadas en medios occidentales han puesto a China “en un pequeño aprieto”, aunque tuviera una ayuda militar considerable que ofrecer.

En Pekín, el analista político independiente Wu Qiang dijo que las declaraciones de las autoridades estadounidenses han aumentado los riesgos para Pekín sobre su comercio militar con Rusia.

“Estados Unidos está enviando un ultimátum a China, pidiéndole que elija un bando”, dijo Wu a Reuters.