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Aumenta la frustación en China al volver los controles de COVID

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Por Reuters
Aumenta la frustación en China al volver los controles de COVID
Aumenta la frustación en China al volver los controles de COVID   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

Por David Stanway

SHANGHÁI, 22 mar – En unas imágenes compartidas en las redes sociales la semana pasada, una multitud de personas en la ciudad nororiental china de Shenyang se golpea contra las ventanas de un mercado de ropa mientras grita de frustración ante el anuncio de otra ronda de pruebas de COVID-19.

Aunque el Gobierno local se apresuró a pedir a la gente que no “difundiera rumores” sobre el incidente, la respuesta de los internautas fue inmediata. “¡Rechazad la cuarentena!”, dijo uno de ellos. “Mucha gente ha despertado a la verdad”, dijo otro.

“En realidad se ha acabado”, dijo un internauta que publicó en WeChat bajo el nombre de usuario “Jasmine Tea”. “El resfriado común es más grave que esto… Las agencias de pruebas quieren que esto continúe. Las empresas de vacunas quieren inocular eternamente”.

Los comentarios reflejan la creciente frustración en toda China, ya que las autoridades utilizan todo el repertorio de su estrategia “cero-COVID“ para hacer frente a ómicron, una variante más infecciosa.

A medida que aumenta el número de casos, los ciudadanos se preguntan si los métodos de “limpieza dinámica” del Gobierno, cada vez más complejos, que incluyen la realización continua de pruebas a los residentes, siguen funcionando.

En una reunión informativa celebrada la semana pasada, Wang Hesheng, vicedirector de la Comisión Nacional de Salud del país, dijo que las tácticas cada vez más refinadas de China habían reducido los inconvenientes.

Sin embargo, ha habido indicios de que la falta de claridad y coherencia está exasperando al público, y los censores de las redes sociales chinas han estado trabajando horas extras para tratar de limpiar la marea de quejas.

En Yanjiao, en la provincia de Hebei, una ciudad dormitorio para los trabajadores de Pekín, los residentes han tenido dificultades para llegar a casa ante los estrictos confinamientos.

Las dificultades económicas también han aumentado. Un mensajero apellidado Mao, de la ciudad de Changchun, en la provincia nororiental de Jilin, dijo a Reuters que el 90% de los barrios habían sido cerrados y que no podía ganarse la vida.