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En desafío a Macron, el mayor bloque de votos de Francia puede ser el de los abstencionistas

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Por Reuters
En desafío a Macron, el mayor bloque de votos de Francia puede ser el de los abstencionistas
En desafío a Macron, el mayor bloque de votos de Francia puede ser el de los abstencionistas   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

Por Makini Brice y Yiming Woo

CLICHY-SOUS-BOIS, Francia, 5 abr – Capucine Blond debería votar el domingo en sus primeras elecciones presidenciales, pero la desconexión que siente esta adolescente francesa con la élite gobernante es tan grande que ha decidido que no tiene sentido.

Blond, de 18 años y quien gana 500 euros al mes trabajando con un contrato de corta duración en el ayuntamiento de su ciudad, dijo que duda que ninguno de los candidatos mejore sus perspectivas laborales hasta el punto de poder permitirse el lujo de mudarse de la casa de su madre.

No es la única. La encuestadora Ipsos pronosticó el mes pasado que un número récord de votantes se abstendrá en los comicios de este mes, lo que, de confirmarse, aumentaría la probabilidad de una sorpresa, según los analistas.

“Para mí, la política, los políticos, todo eso, son siempre debates que no son constructivos porque nadie se escucha y nunca conducen a nada”, dijo Blond, quien vive en la ciudad norteña de Arras. Los políticos viven “fuera de la realidad cotidiana” y son incapaces de lograr un cambio significativo, dijo.

La carrera presidencial parece que será una reedición del duelo de 2017 entre el actual presidente, Emmanuel Macron, y la aspirante ultraderechista Marine Le Pen. Esta vez, sin embargo, los sondeos sugieren una contienda más reñida, con el margen de victoria previsto para Macron en la segunda vuelta dentro del margen de error.

“El principal desafío para Macron sigue siendo la posible falta de movilización de los votantes contra Le Pen en la segunda vuelta”, escribió el grupo de análisis de riesgo político Teneo en una nota informativa.

Las tasas de participación en las elecciones francesas han seguido una tendencia a la baja desde los años 80. En 2017, más de una quinta parte de los votantes no asistió a al menos una ronda, según datos del Ministerio del Interior. Un número desproporcionado de ellos eran jóvenes, según la oficina oficial de estadísticas INSEE.

Ipsos prevé que casi un tercio de los electores podría quedarse fuera de los comicios. Esto supondría un récord para una votación presidencial en Francia y superaría el número de votantes de cualquier candidato. Entre los jóvenes de 18 a 25 años, el 42% dice que no votará, según un sondeo del IFOP.

“El mayor partido político de Francia es Los Abstencionistas”, dijo Mehdi Bigaderne, un vicealcalde en el suburbio parisino de clase trabajadora de Clichy-sous-Bois, donde alrededor del 40% de los votantes, el doble de la media nacional, se abstuvo de al menos una ronda en 2017.

El licenciado en arte dramático Louis Labarthette, de 25 años, votó a Macron en 2017 para mantener a Le Pen fuera del poder, pero dijo sentirse defraudado por los resultados del exbanquero de inversión en sus cinco años de mandato.

“No me siento representado por ninguno de los candidatos”, dijo a Reuters Labarthette, que ahora trabaja en la cocina de un restaurante.

Doce candidatos se presentan a la presidencia. Entre ellos hay dos de extrema derecha, un comunista, un veterano de la izquierda dura y aspirantes de los atribulados partidos de centroderecha y centroizquierda.

Ibrahim Gassama, de 29 años, tiene la edad suficiente para recordar el año 2002, cuando la escasa participación ayudó al padre de Le Pen, Jean-Marie Le Pen, fundador del ultraderechista Frente Nacional, a causar un impacto en Francia al llegar a la segunda vuelta. La izquierda y la derecha se unieron en torno al conservador Jacques Chirac, un fenómeno conocido como “frente republicano”, que le impidió llegar a la presidencia.

En las siguientes elecciones, Gassama dijo que era importante votar contra una presidencia de Le Pen. Pero este año no lo hará, y los sondeos indican que cualquier ‘front republicain’ de segunda vuelta será más débil que en el pasado.

Gassama dijo que desaprueba la gestión de Macron de la pandemia del COVID y que algunos ministros le parecen aún más derechistas que Le Pen. Como resultado, ya no está dispuesto a votar de forma táctica y votará en blanco, afirmó.

“No quiero aprobar a alguien que no me gusta porque hay alguien que me gusta aún menos”, dijo. “Si Francia tiene que pasar cinco años con un presidente que me desagrada, que así sea”.