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El papa Francisco hace un llamado de paz por la guerra en Ucrania en su mensaje de Pascua

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Por Amaranta Zermeno Jimenez  con AP, AFP, EFE
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El Papa Francisco sale al final de la misa católica del Domingo de Resurrección que dirigió en la Plaza de San Pedro del Vaticano, 17/4/2022
El Papa Francisco sale al final de la misa católica del Domingo de Resurrección que dirigió en la Plaza de San Pedro del Vaticano, 17/4/2022   -   Derechos de autor  Alessandra Tarantino/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved.

En la Ciudad del Vaticano, el papa Francisco se dirigió al mundo entero en su tradicional mensaje tras la misa del Domingo de Resurrección.

Desde el balcón de la logia central de la basílica de San Pedro, y antes de la bendición Urbi et Orbi, el papa se refirió a la "incredulidad" de esta "Pascua de guerra".

"Que haya paz para la Ucrania desgarrada por la guerra. Tan duramente sacudida por la violencia y la destrucción de la guerra cruel y sin sentido a la que ha sido arrastrada"

Además de dirigir su llamado de paz a los responsables de las naciones y a las víctimas y refugiados ucranianos, el papa Francisco también rezó por América Latina, afectada no solo por la pandemia sino por cómo han "empeorado sus condiciones sociales, agravadas por la criminalidad, violencia, corrupción y narcotráfico", según las palabras del pontífice: 

"Que Cristo resucitado acompañe y asista a los pueblos de América Latina que, en estos difíciles tiempos de pandemia, han visto empeorar, en algunos casos, sus condiciones sociales, agravadas también por casos de criminalidad, violencia, corrupción y narcotráfico", dijo el papa sin citar ningún país en particular como en otras ocasiones.

Decenas de miles de personas, cifradas en 50 000 por el Vaticano, abarrotaron la plaza de San Pedro para celebrar esta primera misa de Pascua al aire libre desde la pandemia de coronavirus.

Paz en oriente y el continente africano

Volvió como todos los años a pedir la paz "en Oriente Medio, lacerado desde hace años por divisiones y conflictos" y para que "los israelíes, los palestinos y todos los habitantes de la Ciudad Santa, junto con los peregrinos, puedan experimentar la belleza de la paz, vivir en fraternidad y acceder con libertad a los Santos Lugares, respetando mutuamente los derechos de cada uno".

El papa también pidió la "paz y reconciliación en los pueblos del Líbano, de Siria y de Irak" y para que Libia "encuentre estabilidad después de años de tensiones" y que la tregua firmada en Yemen en los últimos días "pueda devolver la esperanza a la población".

Y rogó para que llegue "el don de la reconciliación" para Myanmar y para "que se consigan calmar las peligrosas tensiones sociales" en Afganistán.

Pidió que se "acabe la explotación de la que es víctima" todo el continente africano y "la hemorragia causada por los ataques terroristas, especialmente en la zona del Sahel" y citó la crisis humanitaria en Etiopía y la violencia en la República Democrática del Congo, donde tiene previsto viajar a principios de julio.

También se refirió "a América Latina que, en estos difíciles tiempos de pandemia, han visto empeorar, en algunos casos, sus condiciones sociales, agravadas también por casos de criminalidad, violencia, corrupción y narcotráfico".

El papa concluyó recordando que "toda guerra trae consigo consecuencias que afectan a la humanidad entera: desde los lutos y el drama de los refugiados, a la crisis económica y alimentaria de la que ya se están viendo señales".

Y exhortó a "no rendirnos frente al mal y a la violencia". "¡Dejémonos vencer por la paz de Cristo! ¡La paz es posible, la paz es necesaria, la paz es la principal responsabilidad de todos!", concluyó así su mensaje pascual.