EventsEventosPodcasts
Loader
Encuéntranos
PUBLICIDAD

El excanciller alemán Schröder cede y abandona el consejo de la petrolera rusa Rosneft

Schröder con Putin
Schröder con Putin Derechos de autor Dmitry Lovetsky/AP
Derechos de autor Dmitry Lovetsky/AP
Por Euronews en español
Publicado Ultima actualización
Compartir esta noticiaComentarios
Compartir esta noticiaClose Button
Copia/pega el link embed del vídeo de abajo:Copy to clipboardCopied

El antiguo político socialdemócrata, muy criticado por mantener sus estrechos vínculos con Vladímir Putin a pesar de la invasión rusa de Ucrania, deja la presidencia del consejo. Este jueves el Parlamento alemán le quitó los privilegios que le permite la Constitución.

PUBLICIDAD

El excanciller alemán Gerhard Schröder dejará finalmente la presidencia del consejo de administración de la petrolera Rosneft, la más importante de Rusia. Cede así ante la presión y las críticas de su país y de la Unión Europea por mantener su cercanía al presidente Vladímir Putin a pesar de la invasión rusa de Ucrania, que nunca condenó.

Este anuncio tiene lugar un día después de que el Bundestag decidiera quitarle los privilegios que le permite la Constitución, como su oficina y su correspondiente personal en el parlamento federal, que el año pasado supuso un gasto de casi 420 000 euros.

Aunque el antiguo dirigente socialdemócrata de 78 años seguirá cobrando su pensión de 8 300 euros mensuales y contando con guardaespaldas.

También con Gazprom

El Parlamento Europeo pedía a su vez este jueves incluirlo en la lista de sanciones contra Rusia en una votación no vinculante.

Schröder también está muy involucrado en los gasoductos rusos Nord Stream y Nordstream 2 de la empresa Gazprom, que planeaba decidir el mes que viene si entraba a formar parte de su consejo.

Compartir esta noticiaComentarios

Noticias relacionadas

Alemania | El excanciller Gerhard Schröder no será expulsado del SPD

Rusia creará 12 unidades militares en la frontera occidental ante "la amenaza" de Finlandia y Suecia

El hambre es el "arma silenciosa" de Rusia, que se niega a reabrir los puertos del Mar Negro