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Madrid, rehén de la OTAN | Controles y seguridad máxima para desconcierto de los madrileños

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Por Carmen Menéndez
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Controles policiales en Madrid
Controles policiales en Madrid   -   Derechos de autor  RTVE

La cumbre de la OTAN se ha convertido en un incordio para muchos madrileños que se adaptan como pueden a la situación.

La seguridad extrema ha convertido la capital española en una fortaleza, vigilada por tierra, aire y hasta en el subsuelo, en medio de un despliegue policial imponente, que afecta en particular a la zona norte y al centro de la capital española.

Teletrabajo y transporte público para poder desplazarse por la ciudad

Hay controles y cortes en los accesos y las vías principales, en medio del desconcierto de los madrileños. La mayoría parece que han escuchado el consejo del Ayuntamiento de teletrabajar y utilizar el transporte público.

"Hoy creo que no es el día para coger el coche. Hoy voy a intentar coger un taxi o un autobús", comenta un hombre. 

"He cogido el transporte público porque el autobús era además hoy gratis", dice una joven. 

"La gente está teletrabajando, no es como a nivel de la pandemia, pero la gente está teletrabajando".

La Castellana cerrada y reservada al paso de las delegaciones

No es la pandemia, pero solo durante el confinamiento el paseo de la Castellana se vio tan vacío. Se cerró al tráfico por motivos de seguridad, con la avenida reservada a las idas y venidas de las nutridas delegaciones de los jefes de Estado y Gobierno.

Cada puente sobre las vías que conduce al recinto de la cumbre cuenta con presencia policial, al igual que todos los accesos y salidas. Vecinos y trabajadores de la zona sufren las consecuencias. No pueden aparcar su vehículo ni depositar nada en la calle.

RTVE
Vigilancia en las alcantarillas de MadridRTVE

En alerta por la posibilidad de que se produzcan altercados en el centro

En el centro, se temen las consecuencias de protestas no autorizadas contra la OTAN.

"Estamos prevenidos que se puedan producir altercados en las zonas aledañas o en la zona donde nosotros desarrollamos nuestro servicio", dice un responsable policial. 

Alcantarillas bajo vigilancia

Hay agentes de Policía y Guardia Civil en coche, moto, caballo, tanqueta, helicóptero e incluso en las alcantarillas. Por ejemplo, los cinco kilómetros de túneles y galerías adyacentes al Museo del Prado, donde está prevista una cena, han sido revisados a conciencia para comprobar que no se han producido intrusiones ni hay explosivos. 

"Nosotros llevamos meses trabajando y lo que hemos estado haciendo es inspecciones en IFEMA, pero también se ha hecho en hoteles y embajadas", explica David Sánchez, de la unidad de subsuelo de la Policía Nacional.