Brasil y Uzbekistán suman su segundo oro en el Campeonato del Mundo de Judo de Taskent

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Por Jose Nunez Tena  & Euronews en español
Kyle Reyes, Muzaffarbek Turoboyev, Michael Korrel y Zelym Kotsoiev, con sus respectivas medallas
Kyle Reyes, Muzaffarbek Turoboyev, Michael Korrel y Zelym Kotsoiev, con sus respectivas medallas   -   Derechos de autor  KIRILL KUDRYAVTSEV / AFP   -  

Sexto día de Campeonato del Mundo de Judo en Taskent, con el público del Humo Arena volcado un día más con sus judocas. Más aún después de la hazaña de este lunes de Davlat Bobonov, campeón en menos de 90 kilos.

En pleno baño de masas, Bobonov era recibido por el secretario general del Comité Olímpico Nacional de Uzbekistán, Oybek Kasimov.

Pero Uzbekistán no se conformó con un oro. Muzaffarbek Turoboyev también se subió a lo más alto del podio, en su caso en la categoría de menos de 100. Aprovechando su tremenda altura y gracias a su siempre poco ortodoxo judo, Turoboyev fue superando fase tras fase, dejando por el camino a rivales de mucho renombre, como el mismísimo Michael Korrel, al que superó en semifinales.

En la final esperaba el canadiense Kyle Reyes, otro finalista sorpresa que llegaba a la misma decidido a convertirse en el primer campeón mundial masculino de la historia de su país. Reyes firmó una jornada sensacional, con un judo rápido y tradicional, venciendo a sus oponentes con aparente facilidad.

Pero Turoboyev era otro cantar, y el empuje de Humo Arena también pesó sobre Reyes. El uzbeko lograba el ansiado oro y los cerca de 11.000 espectadores de la grada aclamaban por todo lo alto a su nuevo héroe nacional, el segundo en dos días.

Azizjon Kamilov, presidente de la Federación de Judo de Uzbekistán y vicepresidente del Comité Olímpico Nacional de este país, entregaba las medallas.

"Durante la final, todo el recinto me apoyó y me dio mucha fuerza", reconocía después el campeón. "Me sentí muy muy bien y me esforcé al máximo por ganar".

Segundo oro para Brasil

En menos de 78 kilos, la veterana brasileña Mayra Aguiar llegaba con ganas de recuperar el ansiado título de campeona después de cinco años de espera. Con un increíble judo de contraataque, superaba a la kazaja Aruna Jangeldina, a la actual campeona olímpica Shori Hamada y a la alemana Alina Boehm para llegar al último combate.

Allí se veía las caras con la china y siempre peligrosa Zhenzhao Ma. Pero un bien ejecutado kosoto gari por parte de Aguiar acabaría siendo definitivo para convertir a esta en triple campeona del mundo, además de dos veces bronce olímpica. Simple y llanamente, una leyenda de su categoría.

El vicepresidente de la FIJ y presidente de la Unión de Judo de Asia, Obaid Al Anzi, fue el encargado de colgar las preseas.

"Esto era algo que realmente quería conseguir", confesaba Aguiar, "lo planifiqué bien para que cuando llegara aquí, supiera que había dado todo y que había hecho perfecto".

La joven ucraniana de 18 años Yelyzaveta Lytvynenko, bronce en menos de 78, también merece una mención. La razón, un impresionante ippon ante toda una campeona olímpica como la japonesa Hamada.

Este miércoles, el judo se despide de Taskent, hasta la próxima, con su última y vibrante jornada de Campeonato del Mundo.