Carestía de combustible y electricidad: las empresas energéticas mantendrán beneficios disparados

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Por Enrique Barrueco
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Lo peor del invierno ha quedado atrás en una Unión Europea asediada más que por la penuria energética por la subida de precios. Una consecuencia de la progresiva ruptura de aprovisionamiento con Rusia tras la invasión de Ucrania que finalmente se ha traducido en carestía energética desatada.

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Lo peor del invierno ha quedado atrás en una Unión Europea asediada más que por la penuria energética por la subida de precios. Una consecuencia de la progresiva ruptura de aprovisionamiento con Rusia tras la invasión de Ucrania que finalmente se ha traducido en carestía energética desatada.

Finalmente no se produjo en la Unión Europea ni el desabastecimiento ni los cortes de luz que en 2022 se temían y ya de cara a la primavera se ven como riesgo pasado. El aumento de los precios es la pesadilla. Las previsiones para el próximo invierno serían en principio menos amenazantes en cuanto a la disponibilidad de la energía, no de su precio. 

Para el profesor de Economía de la Universidad de París Dauphine – PSL, Patrice Geoffron, director del Centro de Geopolítica de la Energía y de las Materias Primas, el primer golpe está parado: "Podemos esperar que 2023 sea diferente de 2022, que fue un año con precios disparatados y temores masivos sobre la seguridad del suministro. Sin embargo, por fin hemos salido de esta colectividad en Europa, tras haber conseguido superar el primer obstáculo, que fue el invierno que queda a nuestras espaldas. La garantía, salvo en el mes de marzo, es fría, sobre todo las reservas de gas. Las reservas de gas al final del invierno están en un nivel particularmente alto. Lo que nos beneficia. O, en primer lugar, una llegada en buenas condiciones al próximo invierno".

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Los beneficios de las grandes empresas eléctricas se han multiplicadoEuronews

La carestía impacta en los consumidores en toda Europa

La guerra de Ucrania ha colocado en su mejor momento además de a la industria armamentística y de suministros militares a las empresas energéticas. Beneficios nunca vistos que han colocado en España en 2022 a empresas como Iberdrola con incrementos de beneficio neto con respecto a 2021 de casi el 12 %, que en el caso de la mayor petrolera española, Repsol llega al 70 % más de ganancia gracias a la guerra de Ucrania y que en Naturgy toca el 36 % hasta coronar la británica Centrica con un 300 % más de beneficio anual; todas ellas entre otras cosas, gracias a facturas crecientes que llegan a cada casa a cada negocio y a cada empresa mes tras mes.

Algo que invita a la reflexión al profesorGeoffron"Esto plantea una pregunta, digamos sobre la diferencia entre la legalidad de sus beneficios y la legitimidad de sus ganancias en un período que obviamente es un período bastante particular de la historia europea. Luego, para todas las utilidades que son vitales hoy pero que aún son rentables. Su interés, obviamente, es lograr no enfrentar una destrucción de la demanda, lograr también desplegar más rápido y ser parte del modelo de negocios para los esfuerzos de sobriedad”.

Esto plantea una pregunta sobre la diferencia entre la legalidad de sus beneficios y la legitimidad de sus ganancias.
Patrice Geoffron
Director del Centro de Geopolítica de la Energía y de las Materias Primas

En España las eléctricas pidieron en septiembre que un nuevo impuesto por el gobierno de Pedro Sánchez se aplique úniamente "sobre los beneficios extraordinarios". Al que ha cambiado en febrero con un intento de que el Tribunal Supremo sencillamente anule la propuesta fiscal. La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica llegó a decir que apoyaba lo que denominó "vía europea", de impuestos sobre beneficios.

Para Anne-Sophie Corbeau, investigadora del Centro de Política Energética Global de la Escuela de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Columbia, dada la caída del gas ruso que conducirá a la escasez, los precios se mantendrán altos en 2023: _"Es un poco, diré entre comillas, normal que algunas ganancias han aumentado mucho desde que los precios de la energía son extremadamente altos. Después, todo depende en efecto de cómo estas energías hayan contratado sus recursos energéticos, en particular los recursos de gas. _

Si compras barato y vendes muy caro, las ganancias inevitablemente se dispararán. Es un poco como lo que vimos cuando el presidente Macron se fue de viaje a los Estados Unidos y les dijo a los estadounidenses, pero vendían su gasolina muy, muy cara. Pero en realidad no, porque las empresas estadounidenses que exportan gas natural licuado venden su gas a la salida de la terminal de licuefacción y es la empresa que tiene contratada ese gas, lo va a pagar a un precio que está indexado al índice estadounidense de la distribuidora  Henry Hub precio del que se derivará todo el beneficio entre lo pagado al salir de las terminales en los Estados Unidos y el precio que llega al mercado europeo. En ese sentido, este tipo de empresas  sacan todos los beneficios de los convenios”.

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