Reproches y escalada de tensión verbal entre China y Taiwán tras la victoria de Lai Ching-te

Lai Ching-te celebra su victoria electoral el sábado 13 de enero
Lai Ching-te celebra su victoria electoral el sábado 13 de enero Derechos de autor Louise Delmotte/AP
Por Euronews con AP
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La victoria de Lai Ching-te en las elecciones del sábado ha elevado la tensión entre China y Taiwán, que cruzan reproches y reivindicaciones. China critica a su vez a Estados Unidos por felicitar al ganador.

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La jornada posterior a las elecciones presidenciales y parlamentarias de Taiwán estuvo marcada este domingo por un cruce de acusaciones y reproches, en el que Taiwán acusó a China de hacer "comentarios falaces" y China criticó a su vez a Estados Unidos por felicitar al ganador de los comicios.

La victoria de Lai Ching-te en las elecciones del sábado supuso un revés para los esfuerzos de China de poner a Taiwán bajo su control. Su Partido Democrático Progresista aboga por mantener el 'status quo', según el cual Taiwán se gobierna a sí mismo pero se abstiene de declarar la independencia formal, una medida que podría desencadenar una respuesta militar china. Mientras tanto, China pide lo que denomina una “reunificación pacífica”, aunque la posibilidad parece cada vez más remota, ya que la mayoría de los taiwaneses se han opuesto a formar parte de China.

China considera a la isla de 23 millones de habitantes como una provincia renegada y sostiene que no debería tener su propio presidente ni relaciones oficiales con Gobiernos extranjeros.

El Ministerio de Exteriores de China dijo en una declaración sobre las elecciones que "la cuestión de Taiwán es un asunto interno de China" y "el hecho básico de que... Taiwán es parte de China no cambiará". Taiwán respondió que esa declaración “es completamente inconsistente con el entendimiento internacional y la actual situación" de las relaciones entre ambas partes. "Va en contra de las expectativas de las comunidades democráticas globales y de la voluntad del pueblo de Taiwán de defender los valores democráticos. No vale la pena refutar esos clichés”, añadieron las autoridades taiwanesas en su respuesta al comunicado chino.

Reacción de Estados Unidos y visita "privada" de una delegación del país

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, felicitó a Lai por su victoria y dijo que Washington espera trabajar con todos los líderes de Taiwán "para promover nuestros intereses y valores compartidos". El jefe de la diplomacia estadounidense también felicitó al pueblo de Taiwán por demostrar la fortaleza de su democracia, en un guiño a los esfuerzos de la administración Biden por encontrar puntos en común con otras democracias ante el ascenso de China.

El Ministerio de Exteriores de China dijo que la declaración de Estados Unidos "envía una señal gravemente equivocada a las fuerzas separatistas de la 'independencia de Taiwán'" e iría en contra del compromiso de Estados Unidos de mantener solo vínculos no oficiales con Taiwán.

La victoria de Lai supone que el Partido Democrático Progresista seguirá ocupando la presidencia por un tercer mandato de cuatro años, tras ocho años de mandato de la presidenta Tsai Ing-wen. Sin embargo, Lai, que asumirá el cargo en mayo, ganó una carrera presidencial a tres bandas con el 40% de los votos, menos que la clara mayoría que obtuvo Tsai en 2020. 

El Partido Democrático Progresista perdió su mayoría parlamentaria y terminó con un escaño menos que el Kuomintang o Partido Nacionalista. Ninguno de los dos tiene mayoría, lo que le da al Partido Popular de Taiwán (una fuerza relativamente nueva que ganó ocho de los 113 escaños) un posible rol decisivo en las votaciones legislativas.

Mientras tanto, una delegación estadounidense encabezada por el antiguo asesor de seguridad nacional Stephen Hadley, y el ex subsecretario de Estado James Steinberg, llegó a Taipéi este domingo para reuniones postelectorales con líderes políticos. La reacción de China no está clara, dado que el gigante asiático busca fomentar una mejora en sus problemáticos vínculos con Estados Unidos y al mismo tiempo mantener una posición firme sobre Taiwán.

Ambos mantendrán reuniones el lunes, según informó en un comunicado de prensa el Instituto Americano en Taiwán, la embajada estadounidense de facto, que señaló además que el Gobierno de Estados Unidos había pedido a Hadley y Steinberg "que viajaran a título privado a Taiwán". Por su parte, China ha mantenido que se opone a cualquier interacción oficial con Taiwán, pero no ha indicado si considera oficial esta visita.

Estados Unidos no tiene relaciones diplomáticas con Taiwán, aunque mantiene una oficina en Taipéi, la capital, y es el principal proveedor de armas para el Ejército de la isla.

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