Dinamarca ha anunciado objetivos climáticos muy ambiciosos en la COP30 de este año, con planes para reforzar su reducción de emisiones.
El lunes, en la COP30, el ministro danés de Clima, Energía y Servicios Públicos, Lars Aagaard, anunció el nuevo objetivo de reducción de emisiones del país para 2035. Dinamarca aspira a recortar las emisiones de gases de efecto invernadero entre el 82% y el 85% para 2035 respecto a 1990.
"Dinamarca debe situarse de forma constante entre los países más ambiciosos, y un nuevo objetivo para 2035 garantiza que sigamos en lo más alto a escala internacional", dijo. "Debemos volver a demostrar al resto del mundo que es posible equilibrar metas climáticas ambiciosas con un sector empresarial competitivo y cohesión social".
Para respaldar este objetivo, el Gobierno destinará 4.000 millones de coronas danesas (unos 535 millones de euros).
"Tenemos que dar prioridad a la acción climática incluso en un tiempo marcado por la guerra y el conflicto", dijo Aagaard. "Los objetivos, la financiación y las medidas necesarias para asegurar los recortes adicionales deben ir de la mano".
¿Qué distingue a Dinamarca?
Según el Índice de Desempeño en Cambio Climático (CCPI), publicado hoy, Dinamarca ocupó el cuarto puesto por su desempeño climático. El informe anual evalúa hasta qué punto los países aplican políticas que permitan cumplir los objetivos fijados en el Acuerdo de París.
Dinamarca es el país mejor clasificado de todos los analizados, con los tres primeros puestos desiertos porque ninguno está plenamente alineado con los objetivos fijados en el Acuerdo de París.
El índice, que evalúa a 63 países y a la Unión Europea, tiene en cuenta las emisiones de gases de efecto invernadero, el avance de las energías renovables, el uso de la energía y la política climática. Dinamarca obtuvo una calificación muy alta en energías renovables, alta en emisiones de gases de efecto invernadero y política climática, y media en uso de la energía. El índice señala que Dinamarca ha sido líder en eólica marinay en la adopción del vehículo eléctrico.
El país ya había fijado objetivos ambiciosos de emisiones. En 2020, el Parlamento aprobó la primera ley climática de Dinamarca, con un objetivo vinculante de reducir las emisiones un 70% para 2030 respecto a los niveles de 1990. El país iba camino de cumplirlo. Dinamarca también aspira a la neutralidad climática en 2045.
¿Cómo queda el resto de Europa?
La Unión Europea es uno de los seis mayores emisores de gases de efecto invernadero. El bloque cerró su objetivo climático en el último momento antes de la conferencia climática de la ONU en Belém.
Los Estados miembros han acordado reducir las emisiones netas entre el 66,25% y el 72,5% para 2035 respecto a los niveles de 1990. El objetivo de neutralidad climática de la UE para 2050 también es posterior al de Dinamarca.
El Reino Unido fue hasta hace poco el país más ambicioso del mundo en la reducción de emisiones. El año pasado, en la COP29, el primer ministro Keir Starmer anunció un objetivo de reducción del 81% para 2035 respecto al nivel de 1950. El Reino Unido fue el primer país del G7 en abandonar el carbón, y ocupa el quinto puesto en el CCPI de este año. Sin embargo, el país sigue rezagado en la ampliación de las energías renovables.
Varios países europeos también han avanzado en sus compromisos climáticos. Luxemburgo, Lituania y Países Bajos se situaron entre los diez primeros en la clasificación del CCPI. Noruega y Suecia son asimismo líderes en la expansión de las energías renovables. Noruega ha fijado también un objetivo ambicioso de reducir las emisiones un 70-75% por debajo de los niveles de 1990 para 2035.
"Aunque aún no podemos afirmar que ningún país tenga en conjunto un desempeño muy bueno en mitigación del clima, hay pioneros en algunas categorías que están demostrando resultados ambiciosos", dijo Niklas Höhne, uno de los autores del CCPI.