Nacido en Caracas hace 63 años, Maduro trabajaba conduciendo autobuses cuando conoció a Hugo Chávez en 1993. Este sábado, tras 12 años en el poder y una operación militar estadounidense, fue trasladado esposado a Nueva York para enfrentarse, junto a su esposa, a cargos de narcoterrorismo.
Nicolás Maduro nació el 23 de noviembre de 1962 en Caracas. Su vida cambió en diciembre de 1993, cuando conoció a Hugo Chávez en la cárcel de Yare. El comandante cumplía condena por el intento de golpe contra Carlos Andrés Pérez, y Cilia Flores, entonces abogada de Chávez y futura esposa de Maduro, facilitó el encuentro que definiría el destino político del joven sindicalista.
Por aquel entonces, Maduro rondaba la treintena y trabajaba como conductor de autobuses mientras daba sus primeros pasos en el activismo sindical. La conexión con Chávez fue inmediata. Participó en la fundación del Movimiento V República y se convirtió en pieza clave de la campaña que llevó al líder revolucionario a la presidencia.
Su ascenso fue rápido pero metódico. Formó parte de la Asamblea Nacional Constituyente que redactó la nueva Constitución chavista, fue diputado entre 2000 y 2005, presidente de la Cámara Baja un año después y ministro de Exteriores hasta que Chávez le señaló como sucesor en diciembre de 2012.
En marzo de 2013, con lágrimas en los ojos, Maduro anunció la muerte de su mentor. Chávez había fallecido de cáncer, aunque el recién ungido sucesor se atrevió a sugerir que "enemigos históricos" habían causado la enfermedad. Su primera decisión presidencial fue ordenar un despliegue militar masivo.
Doce años al frente de un país fracturado
A diferencia de Chávez, Maduro nunca logró conquistar a las mayorías. Ganó las elecciones de 2013 frente a Henrique Capriles por un margen estrecho y pronto enfrentó protestas masivas. En 2014, la represión de las movilizaciones causó más de 40 muertos y cientos de heridos.
La gestión económica fue desastrosa. La alta inflación, la caída del precio del petróleo y el desabastecimiento marcaron su gobierno. En 2015, el chavismo perdió las elecciones legislativas. La respuesta fue asumir las facultades de la Asamblea Nacional a través del Tribunal Supremo, una medida que consolidó las acusaciones de deterioro democrático.
Maduro fue reelegido en 2018 en comicios considerados fraudulentos, con baja participación y sin oposición. Solo seis jefes de Estado acudieron a su toma de posesión. Juan Guaidó se autoproclamó presidente en 2019 con el respaldo de Estados Unidos y la Unión Europea, pero la maniobra no logró desalojar a Maduro del poder.
Las elecciones de 2024 representaron su punto más bajo. Nunca entregó las actas que debían certificar su victoria frente a Edmundo González Urrutia. La comunidad internacional reconoció al candidato opositor como ganador legítimo, mientras María Corina Machado, ahora Premio Nobel de la Paz, lideraba la resistencia.
La caída: Operación militar estadounidense, captura y destino judicial
Donald Trump elevó la tensión desde su regreso a la Casa Blanca. En noviembre aseguró que los días de Maduro "estaban contados". Washington atacó más de 30 narcolanchas cerca de Venezuela, causando un centenar de muertes. La Administración estadounidense designó al Cártel de los Soles como organización terrorista y ofreció 50 millones de dólares por la captura del mandatario.
La madrugada del sábado 3 de enero de 2026, helicópteros Chinook y fuerzas especiales estadounidenses atacaron Caracas. Maduro y Cilia Flores fueron capturados en suelo venezolano y trasladados al buque USS Iwo Jima. Trump calificó la operación como "una de las demostraciones de poder más grandes de la historia de EE.UU."
Las imágenes del presidente venezolano con los ojos vendados, sujetando una botella de agua a bordo del buque militar, dieron la vuelta al mundo.
Horas después, encapuchado y esposado, descendió del avión en la base Stewart de Nueva York custodiado por agentes de la DEA. La fiscal general Pam Bondi anunció los cargos: conspiración narcoterrorista, conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos y delitos relacionados con armas y dispositivos destructivos. Se espera que enfrente el juicio en Manhattan esta semana.
Trump declaró que Estados Unidos "dirigirá Venezuela" hasta que haya una transición ordenada. Maduro, el conductor de autobús que selló su compromiso revolucionario en la cárcel de Yare hace 32 años, aguarda ahora en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn el que será, probablemente, el último capítulo de su carrera política.