Los líderes europeos defienden la soberanía de Groenlandia tras las declaraciones del asesor de Trump Stephen Miller sobre una posible anexión.
Uno de los principales asesores del presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado la amenaza de Washington de apoderarse de Groenlandia, afirmando el lunes que nadie desafiaría militarmente a Estados Unidos sobre el futuro del territorio autónomo danés.
En una entrevista con la 'CNN', Stephen Miller, vicejefe de gabinete de Trump, afirmó que la "posición formal de Washington es que Groenlandia debe formar parte de Estados Unidos".
Sus comentarios siguieron al renovado llamamiento del presidente estadounidense para que la estratégica isla ártica, rica en minerales, quede bajo el control de Washington tras la operación militar del fin de semana en Venezuela que resultó en la captura de Nicolás Maduro. Miller cuestionó el derecho de Dinamarca a "controlar" Groenlandia, que forma parte de su reino.
"La verdadera pregunta es: ¿Qué derecho tiene Dinamarca a afirmar su control sobre Groenlandia? ¿Cuál es la base de su reclamo territorial? ¿En qué se basan para tener a Groenlandia como colonia de Dinamarca?", dijo Miller durante la entrevista con 'CNN' el lunes por la tarde.
El principal asesor de Trump también aseguró que EE.UU. "es la potencia de la OTAN". Para que EE.UU. asegure la región ártica, para proteger y defender la OTAN y los intereses de la OTAN, obviamente Groenlandia debería ser parte de EE.UU.".
Cuando se le preguntó si EE.UU. descartaría el uso de la fuerza para anexionarse Groenlandia, Miller afirmó que "no hay necesidad siquiera de pensar o hablar" de una operación militar en la isla ártica.
"Nadie va a enfrentarse militarmente a Estados Unidos por el futuro de Groenlandia", afirmó. Miller es ampliamente visto como el arquitecto de varias de las políticas de Trump, dirigiendo al presidente en su postura de inmigración de línea dura y su agenda doméstica.
Los líderes de la UE defienden Groenlandia
Mientras tanto, los líderes de seis naciones europeas (Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y Reino Unido) emitieron el martes una declaración conjunta defendiendo la soberanía de Groenlandia.
"Groenlandia pertenece a su pueblo", decía la declaración, respaldada posteriormente por el primer ministro neerlandés Dick Schoof. "Corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y sólo a ellos, decidir sobre los asuntos que conciernen a Dinamarca y Groenlandia".
El domingo, Trump redobló su afirmación de que Groenlandia debería pasar a formar parte de Estados Unidos, pese a los llamamientos de los líderes danés y groenlandés para que dejara de "amenazar" al territorio.
"Groenlandia está cubierta de barcos rusos y chinos por todas partes", afirmó Trump mientras estaba a bordo del Air Force One camino de Washington. "Necesitamos Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional".
En respuesta a esos comentarios, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dijo que una toma de Groenlandia por parte de Estados Unidos equivaldría al fin de la alianza militar de la OTAN.
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, también emitió un comunicado en el que instó a Trump a abandonar sus "fantasías sobre la anexión" y acusó a Washington de una retórica "total y absolutamente inaceptable". "Ya es suficiente", remató.
Groenlandia ha estado bajo control danés desde principios del siglo XVIII, pero obtuvo el autogobierno en 1979, aunque Copenhague sigue supervisando su política exterior y de seguridad. La isla posee una gran riqueza mineral, incluidas tierras raras, cruciales para las tecnologías avanzadas.