La huelga de médicos en Francia se intensifica y alcanza Bruselas, donde miles de profesionales denuncian la reforma sanitaria del Gobierno y alertan sobre las restricciones a la práctica médica autónoma.
La huelga de médicos franceses, iniciada el pasado lunes, continúa ganando fuerza. El domingo por la mañana, cerca de 2.500 especialistas independientes se desplazaron simbólicamente a Bruselas para denunciar la política sanitaria del Gobierno.
A su juicio, ese "exilio" representa el camino que siguen cada vez más médicos que luchan por poder ejercer en Francia. Entre los manifestantes, que han decidido permanecer cinco días en la capital belga, hay cirujanos, anestesistas, ginecólogos y obstetras. El convoy está formado por unos 90 autobuses.
En París, cerca de 20.000 médicos se manifestaron el sábado para denunciar la "deriva autoritaria" de la Ley de Financiación de la Seguridad Social para 2026, pese a la retirada de varias de las medidas inicialmente impugnadas.
Los profesionales también expresan su preocupación por varios proyectos de ley en tramitación, como las conocidas como leyes Garot y Mouiller, que buscan reducir los desiertos médicos limitando la libertad de los facultativos autónomos para instalarse. Asimismo, rechazan la introducción de un marco regulador para el exceso de honorarios.
Los sindicatos se negaron a reunirse con la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, y reclaman un encuentro con el primer ministro, Sébastien Lecornu. La huelga se mantendrá hasta el miércoles.