El capitán ruso Vladimir Motin está siendo juzgado en Londres por homicidio involuntario tras la colisión de su barco con un petrolero fletado por el Ejército de EE.UU. en el mar del Norte en marzo de 2025. El siniestro le costó la vida a un marinero y pudo causar un desastre medioambiental.
El capitán ruso de un carguero que colisionó con un petrolero de bandera estadounidense en el mar del Norte, matando a un miembro de la tripulación y provocando un gran incendio, se enfrenta a partir de este lunes a un juicio por homicidio involuntario en Londres.
Vladimir Motin, de 59 años y natural de San Petersburgo, fue detenido el pasado mes de marzo. El capitán del carguero se ha declarado inocente de un delito de homicidio por negligencia grave. Se espera que el juicio en el tribunal londinense de Old Bailey dure varias semanas.
El Solong, de bandera portuguesa y bajo el mando de Motin, embistió a primera hora del 10 de marzo de 2025 al petrolero Stena Immaculate, lo que provocó las llamas en ambos buques y desencadenó una gran operación de rescate en alta mar.
El petrolero, fletado por el Ejército estadounidense, permanecía anclado a 13 millas del puerto de Hull, en el noreste de Inglaterra, en el momento del choque. Un miembro de la tripulación del Solong, el filipino Mark Angelo Pernia, desapareció y ya se le da por muerto. La colisión también hizo temer daños medioambientales tras la rotura de un depósito de combustible.
Se descarta juego sucio
El año pasado, el Gobierno británico descartó la posibilidad de juego sucio. Según un informe preliminar, "ni el Solong ni el Stena Immaculate tenían un vigía en el puente" en el momento del siniestro y la visibilidad era "irregular". El petrolero operaba "en cumplimiento" de los requisitos de vigilancia para un buque fondeado, declaró el propietario Crowley.
El Solong impactó contra uno de los tanques de carga del Stena, "liberando combustible de aviación en el mar y en la proa del Solong", detalló la Subdivisión de Investigación de Accidentes Marítimos del Reino Unido en un informe publicado en abril de 2025. "El combustible de aviación se incendió por el calor generado por la fuerza de la colisión", añadía el informe.
Los Bomberos tardaron casi dos días en extinguir las llamas, en una operación masiva. Ambos buques fueron trasladados a puertos diferentes para operaciones de salvamento y evaluación de daños. La empresa alemana Ernst Russ, propietaria del Solong, y Crowley han interpuesto sendas demandas judiciales.
Aunque se evitó una catástrofe medioambiental por el vertido de combustible, los guardacostas emprendieron una operación de limpieza tras descubrir la presencia de bolitas de plástico en el mar.
Los diminutos trozos de resina plástica, no tóxicos pero peligrosos para la fauna, procedían del Solong, que transportaba 15 contenedores de este material. Según el ayuntamiento, se retiraron más de 16 toneladas de plásticos de las playas del noreste de Lincolnshire.