Emmanuel Macron afirma que el barco es sospechoso de enarbolar bandera falsa, y se ha abierto una investigación judicial. La operación se produce después de que Volodímir Zelenski reprochara a los líderes europeos su falta de determinación a la hora de hacerle frente a Moscú.
La Armada francesa interceptó este jueves en el mar Mediterráneo a un petrolero vinculado a Rusia en una operación dirigida contra la denominada 'flota fantasma' del Kremlin, utilizada presuntamente para eludir las sanciones internacionales impuestas por la guerra en Ucrania.
Según informó el Estado Mayor francés en un comunicado, el buque, bautizado como Grinch, navegaba bajo una presunta bandera falsa y fue interceptado para ser escoltado a un puerto francés, donde será sometido a controles adicionales antes de su identificación definitiva. Las autoridades señalaron que el petrolero enarbolaba bandera de las Islas Comoras y que su tripulación es de nacionalidad india.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, respaldó públicamente la operación a través de las redes sociales y subrayó que su país está "decidido a respetar el derecho internacional y a garantizar eficazmente la aplicación de las sanciones". El mandatario añadió que la actuación era necesaria porque el buque está sancionado por haber "contribuido a financiar la guerra de agresión contra Ucrania".
La interceptación se produce pocas horas después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, criticara con dureza a Europa por su falta de determinación frente a Moscú durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos. El líder ucraniano puso como ejemplo las recientes incautaciones de petroleros vinculados a Venezuela llevadas a cabo por Estados Unidos y pidió a los países europeos que adopten medidas similares para debilitar la economía rusa.
La operación francesa se desarrolló en coordinación con el Reino Unido, que recopiló y compartió informes de inteligencia clave para localizar e interceptar al buque. París considera que este tipo de acciones son esenciales para frenar las redes marítimas opacas que permiten a Rusia seguir exportando crudo al margen de las sanciones occidentales y sostener así su esfuerzo bélico en Ucrania.
Desde el inicio de la guerra en Ucrania, las autoridades occidentales vigilan de cerca las actividades de la llamada 'flota fantasma' rusa, formada por buques sospechosos de eludir las sanciones internacionales a las exportaciones de petróleo. El pasado mes de octubre, un petrolero perteneciente a esta flota, el Pushpa, fue abordado frente a las costas de Bretaña por militares franceses.