Las diferencias sobre la lucha contra el narcotráfico meten a Ecuador y Colombia en una guerra comercial. Ecuador anunció por sorpresa aranceles del 30% a Colombia. Petro ha respondido suspendiendo las ventas de electricidad y Noboa ha subido la tarifa de transporte del petróleo colombiano.
Colombia y Ecuador, dos grandes socios comerciales, entraron este jueves en una guerra comercial con la imposición mutua de aranceles motivada no por diferencias económicas sino por la lucha contra el narcotráfico, según el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa.
El anuncio del miércoles de los aranceles ecuatorianos del 30 % causó sorpresa en Colombia, no solo por lo repentino sino porque es la primera vez que se usa un argumento distinto al comercial, en este caso la seguridad fronteriza y el narcotráfico, para imponer tarifas aduaneras, una medida que comenzó hace un año el presidente estadounidense, Donald Trump.
El Gobierno colombiano, por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores, hizo "un contundente llamado al Gobierno del Ecuador" para que desistiera de tomar esa medida para prevenir así el impacto nocivo" sobre colombianos y ecuatorianos.
Aranceles recíprocos entre Colombia y Ecuador
Antes de que se abrieran los canales diplomáticos, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia anunció una medida de reciprocidad con la cual impondrá también un arancel del 30 % a la importación de 20 productos provenientes de Ecuador que no detalló.
"La relación comercial entre Colombia y Ecuador se ha construido sobre la base de reglas comunes y cooperación mutua. Cuando ese marco se modifica de manera unilateral y se afectan las condiciones previamente vigentes del comercio, el Estado colombiano tiene la obligación de actuar para corregir la alteración y proteger su aparato productivo, garantizando el equilibrio del intercambio", manifestó la ministra colombiana de Comercio, Diana Marcela Morales.
El intercambio comercial entre los dos países, que además comparten una dinámica frontera terrestre de 586 kilómetros, ronda los 2.700 millones de dólares (unos 2.300 millones de euros), con un superávit para Colombia de 920,7 millones de dólares (783 millones de euros) hasta noviembre de 2025, según datos actualizados del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
La energía como herramienta de negociación
Además de los aranceles recíprocos, Colombia suspendió las ventas de electricidad a Ecuador y el Gobierno de ese país anunció que se modificará la tarifa de transporte del petróleo colombiano extraído en los campos del sur y que pasa por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) para salir hacia el Pacífico.
La electricidad vendida por Colombia fue fundamental para enfrentar la crisis energética que vivió Ecuador en los últimos años, con apagones de hasta 14 horas diarias.
En 2025, aun atravesando una fuerte sequía, Colombia fue solidaria con Ecuador y garantizó energía cuando su población enfrentaba apagones de hasta 14 horas. "Ante las decisiones arbitrarias y unilaterales, debemos actuar con firmeza para defender la dignidad y la soberanía de nuestro país", afirmó el ministro colombiano de Minas y Energía, Edwin Palma.
Palma fijó para las 18:00 hora local (23.00 GMT) de este jueves la suspensión de la interconexión eléctrica. El Gobierno ecuatoriano aseguró que el sistema eléctrico está en la capacidad de "cubrir de manera autónoma la demanda diaria de energía, incluso ante la indisponibilidad de la importación desde Colombia".
Noboa pide "acciones firmes de Colombia" en la lucha contra el narcotráfico
Al respecto, la exministra de Comercio y presidenta de Amcham Colombia, María Claudia Lacouture, lamentó que, como siempre, quienes terminan pagando son los ciudadanos cuando lo sensato sería "Mantener la cabeza fría".
Con Lacouture coincidió el presidente de Analdex, quien señaló: "Por esa vía nos vamos a hacer daño los dos países y los perjudicados van a ser los consumidores, tanto ecuatorianos como colombianos. Entonces, el llamado a los Gobiernos es a que se sienten a la mesa a solucionar esos problemas".
Como argumento para imponer los aranceles del 30 % a los productos colombianos a partir del próximo 1 de febrero, Noboa afirmó ayer desde Davos (Suiza), donde participa en el Foro Económico Mundial, que tomó esa decisión por "la falta de reciprocidad y acciones firmes" de Colombia en la lucha contra el narcotráfico.
"Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares (851 millones de euros) anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna", señaló en su cuenta de X.
Las críticas de la oposición
La Cancillería colombiana respondió que "el intercambio continuo de información, así como la ejecución de operaciones entre ambos países han permitido obtener resultados operativos de relevancia" con Ecuador, como la incautación de 86.786 kilos de cocaína en 2023, cifra que subió a 132.354 kilos en 2024 y a 195.862 kilos en 2025.
Entre una y otra medida arancelaria, la oposición de ambos países aprovechó el pleito para criticar a sus gobernantes. La precandidata presidencial colombiana Paloma Valencia, del partido uribista Centro Democrático, culpó de la situación a "las políticas de la paz total" del presidente Gustavo Petro, "que han sido permisivas con los ilegales", como la causa de que Noboa "cierre los mercados a los productos colombianos".
Por su parte, el expresidente ecuatoriano Rafael Correa, en su cuenta de X, se disculpó con Colombia por las decisiones de Noboa, a quien llamó "una miniatura cómica y mal hecha de Trump".