Un avión de la aerolínea colombiana Satena con 15 personas a bordo perdió contacto este miércoles mientras volaba entre Cúcuta y Ocaña, en el noreste del país. La aeronave desapareció en una zona montañosa y se activaron los protocolos de búsqueda.
Las autoridades aeronáuticas de Colombia localizaron el avión de la aerolínea estatal Satena que perdió comunicación este miércoles cuando cubría la ruta entre Cúcuta y Ocaña, en el departamento de Norte de Santander. A bordo viajaban 13 pasajeros y dos tripulantes, según el comunicado de la compañía. Todos han fallecido según las autoridades.
Hasta el momento, los forenses han logrado identificar a cuatro de las quince personas fallecidas, al tiempo que expertos en investigación han recolectado elementos de interés en la vereda Curasica, lugar donde ocurrió el accidente, que serán clave para el esclarecimiento de los hechos.
Durante las labores de inspección también se han hallado restos humanos, por lo que las autoridades han solicitado el apoyo de los familiares mediante pruebas de ADN o el uso de cartas dentales. Se espera que este jueves comiencen a ser entregados a sus familiares los cuerpos de las cuatro víctimas ya identificadas, según medios nacionales.
El vuelo NSE8849 despegó del aeropuerto Camilo Daza de Cúcuta a las 11:42 hora local y tenía previsto aterrizar poco más de veinte minutos después en el aeropuerto Aguas Claras de Ocaña. Sin embargo, la aeronave no llegó a su destino y el último contacto con el control aéreo se produjo a las 11:54.
El avión es un Beechcraft con matrícula HK4709, de fabricación estadounidense y con capacidad para 19 pasajeros. Aunque opera para Satena, la aeronave es gestionada por la empresa Searca, según informó la propia aerolínea.
Desde el Ministerio de Transporte, la ministra María Fernanda Rojas confirmó que la Aeronáutica Civil activó los protocolos de emergencia y que su equipo de investigación de accidentes está recopilando información sobre la pérdida de comunicación.
Datos de seguimiento aéreo indican que el avión dejó de emitir señal cuando sobrevolaba una zona montañosa entre los municipios de Ábrego y La Playa, un área de difícil acceso en el noreste del país.
La Aeronáutica Civil, a través de la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes, continúa con el análisis del siniestro aéreo ocurrido en una ladera montañosa de difícil acceso, donde la aeronave impactó a una altitud aproximada de 6.400 pies, según 'Caracol Radio'. Así lo confirmó en entrevista radial el director técnico de investigaciones, Álvaro Bello, quien informó que ya fueron recuperadas las cajas negras -los grabadores de datos de vuelo y de voz de cabina- y que ambas están siendo analizadas con tecnología propia de la entidad.
No obstante, detalló que la grabadora de voz resultó seriamente dañada por la fuerza del impacto, aunque los investigadores siguen avanzando en la extracción de la tarjeta electrónica, cuya información está siendo descargada bit por bit para reconstruir los últimos minutos del vuelo.