Al menos 15 mineros han muerto a causa de un ataque ruso contra un autobús en la ciudad de Ternivka. La ofensiva rusa se produce pese al anuncio del presidente de Ucrania de la celebración de conversaciones de paz trilaterales la próxima semana.
Un ataque ruso contra un autobús a las afueras de la ciudad de Pavlohrad, en el óblast de Dnipropetrovsk, ha causado el domingo la muerte de al menos 15 mineros y heridas a otros 7, según ha informado la mayor empresa energética privada de Ucrania, DTEK.
Rusia lanzó un ataque masivo dirigido contra las minas de DTEK, según la empresa. Uno de los ataques alcanzó un autobús de servicio en la ciudad de Ternivka, que transportaba a los mineros a casa después de su turno.
"El autobús de servicio transportaba a trabajadores de las minas, civiles que no participaban en los combates. Se trata de otro ataque brutal con víctimas, sólo por hoy", declaró el Defensor del Pueblo, Dmytro Lubinets.
A primera hora del día, un ataque ruso causó daños en una maternidad de Zaporiyia, hiriendo al menos a nueve personas, entre ellas un niño, según informaron el domingo las autoridades ucranianas. Según el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (SES), los dos ataques provocaron un incendio que se inició en la segunda planta del hospital, en la zona de recepción del departamento de ginecología.
Dos mujeres y un niño de cuatro años fueron examinados, y todos los fuegos se extinguieron posteriormente, declaró el gobernador Iván Fedorov. "El ataque al hospital de maternidad es una prueba más de la guerra que se libra contra la vida", lamentó.
Conversaciones en curso
El ataque se produjo en medio de los esfuerzos en curso para negociar un acuerdo de paz y horas antes de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunciara las fechas del 4 al 5 de febrero para las conversaciones trilaterales. En un tuit del domingo, el líder ucraniano anunció que las conversaciones de paz estaban previstas para esas fechas y que tendrían lugar en Abu Dabi.
Los ataques del domingo también se producen el día en que debía finalizar la reducción unilateral de los ataques rusos contra Ucrania anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Trump había desvelado la semana pasada que el presidente ruso, Vladímir Putin, había aceptado detener los ataques contra ciudades ucranianas durante una semana después de que un ataque de Moscú provocara apagones en toda Ucrania.
Moscú aclaró más tarde que solo se aplicaría a Kiev y que terminaría el 1 de febrero, justo antes de la próxima ola de frío prevista. Actualmente, en su cuarto año, la guerra en Ucrania sigue siendo el mayor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.