El presidente estadounidense aseguró el jueves que el Kremlin ha acordado suspender temporalmente los ataques con misiles sobre Kiev. Aunque ni Rusia ni Ucrania lo confirmaron oficialmente, hay indicios de que algún tipo de tregua podría estar en marcha mientras avanzan las negociaciones de paz.
Trump dijo en una reunión de gabinete televisada que pidió personalmente a Putin no disparar contra Kiev durante una semana. "Y él aceptó hacerlo", afirmó. No quedó claro cuándo ni cómo hizo esa petición. Ni la Casa Blanca ni el Kremlin han revelado ninguna llamada entre ambos líderes desde diciembre.
Zelenski agradeció los esfuerzos estadounidenses unas horas después, pero no confirmó que hubiera una pausa definitiva. "Esperamos que Estados Unidos pueda lograrlo", declaró. "La situación esta noche y en los próximos días mostrará cómo están las cosas realmente".
Un asesor de la presidencia ucraniana explicó que Kiev solicitó la suspensión de ataques en una reunión con negociadores rusos el fin de semana pasado. Los rusos aceptaron, pero sin ponerlo por escrito. Blogueros militares pro-Kremlin en Telegram también mencionaron el jueves órdenes de suspender fuego temporalmente contra Kiev y objetivos energéticos. Rusia bombardeó ciudades ucranianas a principios de semana, pero el jueves no hubo grandes ataques aéreos.
Conversaciones directas y señales contradictorias
Lo novedoso es que funcionarios rusos y ucranianos están hablando entre sí directamente. Negociadores de ambos países, junto con estadounidenses, se reunieron en Abu Dhabi el fin de semana. Fue el primer encuentro trilateral desde la invasión de 2022. Se espera que rusos y ucranianos vuelvan a verse pronto, posiblemente con presencia estadounidense, según dijo el secretario de Estado Marco Rubio.
Ucrania envió a altos cargos, incluido el jefe de gabinete de Zelenski. Rusia mandó al jefe de inteligencia militar y, según el enviado de paz de Trump, "cinco generales rusos" en total. Ese nivel de representación sugiere que las negociaciones van en serio, aunque el resultado sigue siendo incierto.
La supuesta tregua no arrancó sin problemas. Después de que Rusia lanzara drones y misiles contra Odesa y un tren de pasajeros el martes, matando a cinco personas, los negociadores rusos se disculparon en privado, según el asesor ucraniano. Explicaron que no todas las ramas militares rusas habían recibido la orden de cesar el fuego. El portavoz del Kremlin se negó a hacer comentarios el jueves.
Los obstáculos que quedan
Rubio dijo en una audiencia del Senado que "el único tema pendiente" es la exigencia rusa de controlar toda la región de Donetsk, incluida la parte que ahora tiene Kiev. "Es un puente que aún no hemos cruzado", reconoció.
Un asesor de política exterior del Kremlin respondió que, aunque el territorio es "la cuestión principal", hay otros asuntos sin resolver. Rusia no ha dado su visto bueno a las garantías de seguridad que Occidente quiere ofrecer a Ucrania. El ministro de Exteriores ruso criticó cualquier acuerdo que permita al Gobierno ucraniano seguir representando una amenaza para Rusia.
Zelenski había dicho antes que la negociación sobre garantías de seguridad estaba "100% hecha" y que Kiev esperaba firmar con sus socios. Rubio explicó que esas garantías implicarían el despliegue de un número reducido de tropas europeas, principalmente francesas y británicas, con respaldo estadounidense.
Trump y sus enviados han hablado repetidamente de avances hacia la paz durante el último año, pero los combates han continuado. Ambos bandos acordaron el año pasado una tregua de 30 días en objetivos energéticos, pero no sirvió para un acuerdo más amplio. Esta vez podría ser diferente, o no. La situación sobre el terreno en los próximos días dirá más que cualquier declaración.