La Fiscalía Federal ha lanzado este lunes una redada contra una presunta red de empresas que, a pesar de las sanciones de la UE, habría suministrado a Rusia grandes cantidades de mercancías que podrían utilizarse para la producción de armas.
La Fiscalía Federal ha detenido a cinco hombres sospechosos de haber infringido la Ley de Comercio Exterior y Pagos "como miembros de una organización delictiva de carácter comercial y en banda". Las detenciones se llevaron a cabo en Lübeck, en el norte de Alemania, y en el distrito de Herzogtum Lauenburg.
Al mismo tiempo, se efectuaron registros en Lübeck, Frankfurt am Main, en el distrito de Nordwestmecklenburg, en Nuremberg y en el distrito de Ostholstein. Según el comunicado, las medidas se dirigen también contra otros cinco sospechosos que se encuentran prófugos.
Los detenidos comparecerán mañana ante el juez de instrucción del Tribunal Federal de Justicia, que decidirá si dicta una orden de detención en uno de los casos. La Fiscalía federal acusa a los imputados de haber "adquirido conspirativamente mercancías para la industria rusa" a través de una empresa comercial de Lübeck y "exportarlas a Rusia" para eludir "las normas de embargo de la Unión Europea".
Empresas tapadera para empresas rusas receptoras
Para ocultar el delito se utilizaron "al menos otra empresa tapadera", "clientes tapadera dentro y fuera de la Unión Europea" y una empresa rusa receptora. Según la Fiscalía Federal, la red de adquisiciones habría contado con el apoyo de estructuras estatales del lado ruso; la autoridad nombra como clientes finales al menos a 24 empresas de defensa rusas sancionadas.
Los investigadores también suponen que se han organizado unas 16.000 entregas a Rusia desde el inicio del periodo de investigación, por un valor total de al menos 30 millones de euros. Para asegurar posibles reclamaciones, se ordenó la inmovilización de activos por el importe correspondiente.
El procedimiento se llevó a cabo en estrecha colaboración con el Servicio Federal de Inteligencia, mientras que las investigaciones operativas corrieron a cargo de la Oficina de Investigación Criminal de Aduanas.