Francia encadena 35 días consecutivos de lluvias, el periodo más largo desde 1959, con inundaciones en varias regiones, carreteras y líneas ferroviarias cortadas y planes de emergencia activados en numerosas ciudades.
Météo-France mantiene la alerta roja por inundaciones en los departamentos franceses de Gironda, Lot y Garona, Maine y Loira y Charente Marítimo.
Se trata del periodo más largo de lluvias ininterrumpidas desde el inicio de los registros en 1959, con 35 días consecutivos de precipitaciones. El suelo, completamente saturado, ya no podía absorber más agua cuando llegó Pedro, una "tormenta invernal no excepcional" que, sin embargo, ha llevado a las autoridades meteorológicas a extremar la prudencia tras el reciente paso de otros dos temporales por Francia.
Además de los cuatro departamentos en alerta roja, una veintena a lo largo de la costa atlántica se encuentran en alerta naranja por fuertes vientos, oleaje y riesgo de inundación costera.
En Burdeos, el nivel del Garona continúa sin descender y el alcalde ha activado el plan local de protección frente a inundaciones. Los elevados coeficientes de las mareas han hecho temer desbordamientos en dos barrios de la ciudad. Se han cancelado los mercados situados junto al río, se han cerrado escuelas y guarderías en las zonas afectadas y se han habilitado espacios de acogida para personas sin hogar.
En Angers, se espera que el río Maine supere el nivel récord alcanzado en el año 2000. También allí se han abierto instalaciones deportivas para acoger a personas sin hogar. En Chalonnes-sur-Loire, las autoridades continúan la búsqueda de un hombre desaparecido el martes por la noche tras participar en una excursión benéfica en canoa.
En Saintes, el nivel del río Charente podría alcanzar entre 6,40 y 6,50 metros, unos 30 centímetros por debajo del récord registrado en 1982. Más de 2.000 viviendas se han visto afectadas, la mitad de ellas anegadas.