El líder neoliberal se ha apoyado en varias formaciones para sacar un texto que ha propiciado otra huelga nacional. La ley modifica el pago de salarios e indeminzaciones, las vacaciones, la gestión de las horas extra, las reuniones sindicales, los convenios colectivos y la duración de la jornada.
El Congreso de Argentina ha aprobado un cambio estructural en su legislación laboral con la aprobación, con 135 votos a favor frente a 115 en contra, del proyecto estrella de reforma de Javier Milei.
Su partido, La libertad avanza, ha conseguido los apoyos del PRO (liderado por el expresidente Macri), y los centroderechistas de la Unión Cívica Radical y el Movimiento de Integración y Desarrollo, sus habituales aliados, sumando también algunos votos de Provincias Unidas. La propuesta ya recibió el visto bueno del Senado el 12 de febrero y deberá regresar a la Cámara Alta para su ratificación final.
La Confederación General del Trabajo (CGT), el mayor sindicato y convocante de esta cuarta huelga general en esta legislatura, ha pedido hacer paros laborales y no manifestarse, pero laCentral de Trabajadores de Argentina (CTA), otros sindicatos y movimientos sociales y de la izquierda han optado por manifestarse en la Plaza del Congreso, en el centro de Buenos Aires. A la protesta se han sumado otros 13 sindicatos gremiales.
Las modificaciones de la reforma laboral argentina
El nuevo reglamento contempla la posibilidad de pagar los salarios en dólares en lugar de pesos argentinos, en un país donde la devaluación de la divisa nacional no se frena pese a las restricciones cambiarias impuestas por el Gobierno o el anuncio de un nuevo rescate por parte del Fondo Monetario Internacional a la Casa Rosada.
De acuerdo con el artículo 14.1, uno de los más polémicos de la ley, se contempla aumentar las horas de la jornada laboral de 8 a 12 horas como máximo, ya que el cómputo de horas semanales será de 48 horas máximas. Podrá, por tanto, establecerse una distribución semanal desigual de las horas de trabajo, mientras el estándar de la empresa no supere las nueve horas.
También se crea un nuevo banco de horas: las extra serán acumulables y podrán compensarse con días libres o una reducción de jornada, mientras que hasta ahora solamente se permitía que dicha compensación fuese económica.
El Ejecutivo de Milei recortará el derecho a huelga: se establece que los considerados servicios esenciales no pueden descender del 75% de su operatividad, y los denominados trascendentales no podrán sobrepasar la barrera del 50%. El Gobierno ha incorporado, además, nuevos sectores a estos servicios, como el de telecomunicaciones.
Las reuniones sindicales deberán producirse bajo la autorización del empleador y durante sus celebraciones los asistentes no cobrarán las horas presentes. Desaparecen, además, los convenios colectivos tras su vencimiento hasta que se negocie uno nuevo.
La reforma también contempla negociar bonus extra con la empresa más allá de los salarios establecidos por convenio; sacar de las indemnizaciones por despido la paga extra de Navidad, las vacaciones u otras retribuciones fuera del salario habitual; e incorpora incentivos fiscales para contratar a gente de forma legal, desempleados o exempleados públicos con la intención de reducir la alta tasa de empleados que trabajan en negro en esta nación andina.
El presidente ultraderechista se encontraba durante la votación en Washington para participar en una reunión de la denominada 'Junta de Paz' liderada por el presidente de EE.UU., Donald Trump. Quien sí ha estado presente en el Congreso ha sido su hermana y mano derecha, Karina Milei.