Presentado por el Quai d'Orsay como una "nueva etapa" en la amistad franco-española, el Tratado de Barcelona aún no ha sido ratificado por Madrid. Euronews repasa las relaciones entre ambos países, mientras París reclama su plena aplicación.
¿Qué balance puede hacerse de la política europea de Emmanuel Macron desde su llegada al poder? Se han reforzado así las relaciones con los países más cercanos a Francia?
En París, el panorama es inequívoco: desde 2017, la "prioridad" del presidente de la República ha sido "profundizar" en las relaciones bilaterales con sus principales socios.
Con este objetivo, se firmaron y ratificaron varios documentos importantes: el Tratado de Aquisgrán con Alemania, el Tratado de Quirinale con Italia y el Tratado de Nancy con Polonia. Sin embargo, hay una excepción: el Tratado de Barcelona, firmado con Pedro Sánchez el 19 de enero de 2023 y ratificado por Francia unos meses después, aún no ha recibido el visto bueno de los parlamentarios españoles.
En un momento en que el tándem franco-alemán se erosiona ante los recurrentes desencuentros y las relaciones entre París y Roma han sido a menudo tumultuosas en los últimos años, esta no ratificación por parte española puede resultar sorprendente. El bloqueo se debe en particular a la principal innovación del Tratado de Barcelona: la participación cruzada de los ministros en el Consejo de Ministros del país socio, disposición rechazada por la oposición española.
El tratado torpedeado por la derecha española
El "Tratado de Amistad y Cooperación entre la República Francesa y el Reino de España" se firmó en la XXVII Cumbre franco-española, celebrada en la colina de Montjuïc de la capital catalana el 19 de enero de 2023.
Francia sigue congratulándose del acuerdo. Este texto "consagra los lazos excepcionales que unen a nuestros dos países a todos los niveles", declaró a 'Euronews' una fuente diplomática.
"Nuestro diálogo político continúa al más alto nivel", añadió. "En particular, el presidente de la República intercambió puntos de vista con el Rey Felipe VI en París el 13 de enero, y se reúne regularmente con el presidente del Gobierno Pedro Sánchez en las cumbres europeas e internacionales".
El Tratado de Barcelona se firmó "cuando el Gobierno español tenía una mayoría parlamentaria más sólida", señala Alejandro Román Antequera, profesor de civilización española contemporánea en la Universidad de París Este Créteil.
Sin embargo, la ratificación no se votó hasta el 14 de mayo de 2025, tras las elecciones del 23 de julio de 2023, lo que dio lugar a una mayoría parlamentaria más fragmentada y frágil que en la anterior legislatura, explica en una entrevista a 'Euronews'. El Gobierno de Pedro Sánchez tiene ahora más dificultades para aprobar leyes.
Examinado por 'Euronews', el texto del tratado, aparte de las invitaciones cruzadas de los ministros, no revoluciona la ya estrecha relación franco-española, pero refuerza los acuerdos existentes y ofrece un marco permanente de concertación, coordinación y cooperación en varios ámbitos clave.
Por ejemplo, compromete a ambas partes a compartir información "entre sus fuerzas policiales y autoridades judiciales", y a llevar a cabo operaciones e investigaciones conjuntas para combatir más eficazmente el terrorismo y el crimen organizado transnacional, incluidos la ciberdelincuencia y el narcotráfico. También se fomenta el intercambio y la formación conjunta de personal militar.
En el Congreso de los Diputados, de 345 votantes, la autorización para ratificar el tratado fue rechazada por 171 votos a favor, 163 en contra y 11 abstenciones.
Entre los opositores se encontraban el derechista Partido Popular (PP), el partido de extrema derecha Vox y Unión del Pueblo Navarro (UPN), aliado del PP. Según Alejandro Román Antequera, Vox "se opone frontalmente al Gobierno en todos los temas", y respecto al tratado con Francia, el partido "considera un problema para la soberanía nacional la presencia de ministros franceses en el Consejo de Ministros".
Vox rechaza "categóricamente " esta disposición "extravagante".
El artículo 2 del tratado estipula que"un miembro del Gobierno de una de las Partes será invitado al Consejo de Ministros de la otra Parte, al menos una vez cada tres meses y de forma alterna". En la práctica, esto significa que al menos cuatro Consejos de Ministros al año -es decir, aproximadamente uno de cada 12- contarán con la presencia de un miembro del Gobierno del otro país.
Al comentar el resultado de la votación, el partido de Santiago Abascal calificó el texto de "vacío, puramente simbólico y lleno de retórica ideológica". En concreto, la formación política de extrema derecha consideró que "el tratado incluye conceptos como 'diplomacia feminista', 'igualdad de género' y 'lucha contra el cambio climático' (...) que, en opinión del partido, nada tienen que ver con una política exterior orientada a la Defensa del interés nacional".
El concepto de género sólo aparece una vez en el Tratado, en el artículo 6 del Título III sobre política exterior, de seguridad y de Defensa: "(Las Partes) prestarán especial atención a la igualdad de género y a la promoción de la diplomacia feminista. Las Partes promoverán la igualdad de género en los foros internacionales".
"El PP no ha querido dar la victoria a Sánchez"
En cuanto al Partido Popular, tras abstenerse durante la votación en la Comisión de Asuntos Exteriores, finalmente votó en contra en el Pleno, invocando el mismo argumento de soberanía, señala Alejandro Román Antequera, quien añade que el PP ha presentado incluso un recurso ante el Tribunal Constitucional.
Según el investigador, esta oposición se explica por una "posición de debilidad" de los socialistas debido a las dificultades en el Parlamento y a las acusaciones de corrupción, entre ellas el caso Koldo.
La tormenta política estalló en España en 2024 por la adjudicación irregular de contratos públicos de máscaras en los que estaba implicado Koldo García, asesor del exministro de Transportes José Luis Ábalos. Los tribunales destaparon una presunta red de corrupción y tráfico de influencias que desembocó en imputaciones, detenciones provisionales y duras condenas para Ábalos y García. El escándalo sacudió al PSOE y sometió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a una intensa presión política, aunque nunca fue imputado.
"Se acababan de publicar mensajes de WhatsApp (de reconciliación, contradiciendo la idea de una ruptura limpia) entre Pedro Sánchez y José Luis Ábalos", prosigue el académico, que añade que el PP pedía elecciones generales anticipadas,"porque las encuestas eran muy favorables".
"El PP no quería dar una victoria al Gobierno de Pedro Sánchez con la ratificación del Tratado en el Parlamento. Esta victoria podría haber distraído la atención de las dificultades del PSOE y alejado al PP del electorado más conservador, ya que Vox podría haberle acusado de complicidad con el PSOE, y reforzar su imagen de oposición real y de único partido político defensor de la soberanía", analiza Alejandro Román Antequera.
Los populares querían demostrar "la incapacidad del Gobierno para lograr la aprobación de políticas importantes", apunta el investigador, señalando que "la política exterior sigue siendo un punto fuerte para Pedro Sánchez, un elemento de refugio".
El resultado de la votación podría haber sido diferente si dos partidos -Junts (7 diputados) y Podemos (4 diputados), que habían apoyado la candidatura de Pedro Sánchez- no se hubieran abstenido. Los separatistas catalanes y el partido de izquierda radical prefirieron contribuir al fracaso del tratado, por diferencias políticas con el Gobierno y para hacer valer su autonomía.
El experto añade: la dinámica sigue siendo la misma, en lo que respecta al PP o Vox, mientras que hay una mejora en la relación entre los socialistas y Podemos, gracias al decreto para regularizar a medio millón de inmigrantes ilegales.
Seis de cada 10 franceses y españoles consideran importante la relación bilateral
Tres años después de la firma del acuerdo, la pregunta sigue sin respuesta. Los franceses son optimistas: la no ratificación"no significa que la cooperación se haya detenido", declaró a 'Euronews' una fuente diplomática francesa. "Nuestra cooperación existía antes y continúa".
Alejandro Román Antequera, de la Universidad de Créteil, está de acuerdo: "La relación es buena, aunque no se haya ratificado el tratado. Existe una excelente cooperación en diversos sectores y los contactos son muy frecuentes".
Según un estudio del Real Instituto Elcano, publicado en octubre de 2022 y titulado "España y Francia, opiniones y actitudes cruzadas ante la Unión Europea y la guerra de Ucrania", una amplia mayoría de ciudadanos a ambos lados de los Pirineos considera que la relación entre España y Francia es "bastante" o "muy" importante para su propio país (en torno al 60%).
Sin embargo, muchos de los entrevistados no citan espontáneamente ningún ejemplo concreto de cooperación bilateral. Entre los que sí lo hacen, los españoles mencionan principalmente la lucha contra el terrorismo, la seguridad, la energía y la economía, mientras que los franceses se centran en los intercambios económicos, el turismo y la agricultura.
Casi la mitad de los franceses no recuerda ninguna marca española, mientras que sólo el 12% de los españoles dice no conocer ninguna marca francesa, señala el think tank español, especializado en temas de política exterior.
En general, franceses y españoles tienen una imagen positiva del otro, basada en gran medida en la experiencia personal: el 75% de los franceses ya ha visitado España, más de la mitad de ellos varias veces, mientras que el 69% de los españoles ha visitado Francia, pero con menos frecuencia (el 42% ha vuelto).
Guerra de precios entre SNCF y Renfe
Los desacuerdos percibidos siguen siendo marginales: el 45% de los españoles y el 59% de los franceses no ven motivos de conflicto entre los dos países.
"Los temas más problemáticos son las conexiones energéticas y los transportes, ya que las prioridades no son las mismas para los dos países", observa Alejandro Román Antequera.
Tras un gran apagón eléctrico en España y Portugal en abril de 2025, se ha reavivado el debate sobre la falta de interconexiones eléctricas entre la Península Ibérica y el resto de Europa, especialmente a través de Francia.
En cuanto al sector ferroviario, el ministro español de Transportes, Óscar Puente, ha acusado en repetidas ocasiones a Ouigo, el servicio de bajo coste de SNCF, de competencia desleal, criticando sus precios muy bajos e incluso sus ventas deficitarias, que según él están destinadas a aumentar su cuota de mercado en España.
En un informe titulado "Balance de la liberalización del transporte ferroviario de viajeros", publicado en mayo de 2025, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) constata que la apertura del mercado ha incrementado el número de viajeros, a costa de importantes pérdidas económicas para los tres operadores. Desde 2020, Renfe, Iryo y Ouigo han acumulado más de 1.200 millones de euros en pérdidas, de los que unos 191 millones corresponden a la marca SNCF.
"La cuota de mercado de Renfe cayó casi 30 puntos tras la liberalización, hasta el 72%, mientras que en Francia SNCF Voyageurs conservó una cuota superior al 99%", señala el informe.
Madrid ha denunciado las dificultades de Renfe para desarrollar el mercado ferroviario francés, señalando los retrasos en la obtención de la autorización para explotar la línea París-Lyon, un proyecto que, según la prensa española, podría no ver la luz hasta 2029.
Un informe de Eco-Union, think tank con sede en Barcelona especializado en políticas públicas vinculadas a la transición ecológica, reclama la creación de un verdadero grupo de trabajo ferroviario franco-español.
Los autores citan el ejemplo del proyecto de línea de alta velocidad entre Barcelona y Toulouse, actualmente paralizado debido a las persistentes dificultades de coordinación transfronteriza y a la falta de apoyo de las autoridades francesas.
"Relanzar los servicios ferroviarios transfronterizos de pasajeros entre Francia y España no es sólo un imperativo climático, sino también una oportunidad estratégica para profundizar en la integración regional", concluye el informe.
París espera que el Tratado se ratifique pronto
Podrá el tratado entrar plenamente en vigor antes del final del mandato de Emmanuel Macron, dentro de 14 meses?
Francia espera una pronta ratificación, recordando que los dos países "comparten ambiciones comunes: reforzar nuestra autonomía estratégica, la transición ecológica y digital, la seguridad y la cohesión de nuestras sociedades", según una fuente diplomática.
"Una vez ratificado, este tratado establecerá un marco político global, estructurando nuestra relación a largo plazo, en particular en los ámbitos de la educación, la salud, la juventud, la Defensa y la cooperación transfronteriza", anticipa.
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