Estados Unidos está atacando posiciones iraníes con bombas antibúnker capaces de penetrar metros de hormigón, aunque aún no ha confirmado qué arma utiliza. ¿Hasta qué punto puede Alemania igualar esa capacidad con el misil Taurus?
Según el Mando Central de Estados Unidos, las Fuerzas Armadas de EE.UU. utilizaron recientemente varias bombas de gran potencia contra "posiciones fortificadas de misiles iraníes a lo largo de la costa del país, cerca del estrecho de Ormuz".
Estados Unidos aún no ha confirmado qué tipo de bomba se empleó exactamente. No obstante, una de las opciones más probables es la GBU-28, una bomba antibúnker clásica de EE.UU. que pesa alrededor de 2.300 kilogramos. Este tipo de munición está diseñada para penetrar objetivos subterráneos reforzados, como búnkeres de misiles o instalaciones de hormigón armado, antes de detonar en su interior.
Según un informe de 'Air Force Times' de 2022, cada unidad cuesta unos 288.000 dólares (más de 250.000 euros). Aun así, su potencia es inferior a la de las GBU-57A/B MOP, bombas de unos 13.600 kilogramos que EE.UU. empleó contra instalaciones nucleares iraníes el año pasado.
El avión más utilizado para este tipo de ataques es el B-2 Spirit, un bombardero estratégico furtivo de largo alcance de la Fuerza Aérea estadounidense. Está diseñado para penetrar sistemas modernos de defensa antiaérea y atacar objetivos de alto valor. Gracias a su característico diseño de ala volante y a su tecnología de baja observabilidad, puede evadir los radares mientras transporta tanto armamento convencional como nuclear.
¿Tiene Alemania un sistema similar?
Alemania dispone del misil de crucero Taurus, un arma concebida principalmente para atacar objetivos fuertemente protegidos, aunque no se trata de una bomba antibúnker clásica. El Taurus KEPD-350 (acrónimo de 'Target Adaptive Unitary and Dispenser Robotic Ubiquity System') incorpora una ojiva denominada Mephisto, específicamente desarrollada para penetrar estructuras endurecidas, como búnkeres o centros de mando.
Por ello, se considera uno de los sistemas más avanzados de la Fuerza Aérea alemana. Con un alcance aproximado de 500 kilómetros y un peso de unas 1,4 toneladas, este misil solo puede ser empleado por cazas de suficiente capacidad, como el Panavia Tornado o el Eurofighter Typhoon. Según el diario 'Handelsblatt', el Taurus también ha sido integrado en el F/A-18 Hornet de la Fuerza Aérea española y en el Saab JAS 39 Gripen de la Fuerza Aérea sueca.
A diferencia de las bombas penetradoras de caída libre, el misil de crucero Taurus impacta el objetivo a gran velocidad, lo penetra y detona en su interior tras un retardo programado. Esto lo hace especialmente eficaz contra instalaciones subterráneas, búnkeres o infraestructuras altamente protegidas, es decir, objetivos típicos de ataque profundo.
En comparación con las grandes bombas antibúnker, su efecto es menos "brutal" en términos de destrucción física directa, pero ofrece una mayor flexibilidad operativa, especialmente en ataques de alta precisión en profundidad.