Tras el revés electoral en Andalucía, Pedro Sánchez ha pronunciado un discurso en la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra defendiendo la salud global como expresión última de la civilización frente a la tentación de la llamada "prioridad nacional".
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha participado este lunes en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde ha reivindicado la salud como derecho universal y ha abogado por el fortalecimiento de la sanidad pública, el multilateralismo y la cooperación internacional como herramientas para afrontar los desafíos globales en materia sanitaria.
Pedro Sánchez defendió así la salud global como expresión última de la civilización: "La primera huella de la civilización no fue la rueda, el fuego o la escritura; algunos creen que está en un fémur de hace miles de años que estaba roto y se había soldado" porque alguien lo curó. "La civilización no comienza con una herramienta, empieza con una mano tendida", ha iniciado así su discurso el presidente del Gobierno de España, en una intervención que despertó el aplauso unánime del auditorio.
"Ninguna sociedad merece llamarse civilizada si abandona a los suyos cuando caen", dijo el presidente del Gobierno español, reivindicando en Ginebra la salud como derecho universal. Sánchez ha abogado por el fortalecimiento de la sanidad pública, el multilateralismo y la cooperación internacional para afrontar los desafíos globales en materia de salud.
"El mayor riesgo para la salud global ya no es la falta de ciencia, sino la falta de conciencia"
España ha duplicado la Ayuda Oficial al Desarrollo y ha comprometido 315 millones de euros para el sistema de salud global para el periodo 2025-2027, mediante aportaciones a GAVI (Alianza Global para la Vacunación y la Inmunización), contribuciones al Fondo Mundial y a la propia Organización Mundial de la Salud.
Respecto a la reciente gestión del brote de hantavirus registrado en el buque MV Hondius y cuya evacuación coordinó España tras una solicitud de ayuda de la OMS, Pedro Sánchez ha recordado que cuando un país actúa con responsabilidad, los demás responden de la misma manera.
"El mayor riesgo para la salud global ya no es la falta de ciencia, sino la falta de conciencia", ha defendido Pedro Sánchez.
En su discurso, el presidente ha apelado a la solidaridad como fundamento de la sociedad civilizada y ha destacado como prioridad para el Estado el cuidado de la salud de sus conciudadanos, "sin excepciones, ni tampoco condiciones", frente a quienes invocan "prioridades nacionales" para excluir.
La apuesta de una sanidad pública, universal y gratuita
Sánchez ha destacado la apuesta que España hizo hace 40 años por una sanidad pública, universal y gratuita, para convertir la salud en un derecho, una decisión que "transformó el país", ha enfatizado.
Sánchez prosiguió diciendo que "en apenas una generación la mortalidad infantil se ha desplomado y España lidera la esperanza de vida en la Unión Europea junto a Italia y Suecia".
El presidente del Gobierno ha recordado que, en los últimos años, se ha aumentado el gasto sanitario en España en un 4%; en 2024, el gasto sanitario público superó los 100.000 millones de euros, equivalentes al 6,4% del PIB.
Una advertencia a quienes quieren convertir la salud en un negocio
Durante su intervención, Pedro Sánchez advirtió sobre la presión de quienes quieren convertir la salud en un negocio "rompiendo el contrato social más básico de todo sistema democrático".
Sánchez ha denunciado el retroceso de la financiación internacional destinada a salud global. Sólo en los últimos dos años, se ha reducido en torno al 30%, y sus consecuencias ya son notables.
En este sentido, Sánchez ha lamentado que por primera vez la reducción de la mortalidad infantil se ha estancado y una de cada cuatro personas en el mundo se ven obligadas a elegir entre curarse o comer. "No quiero vivir en un mundo en el que doce personas acumulen más riqueza que la mitad de la población mundial, mientras una madre no sabe si podrá alimentar a sus hijos", ha afirmado.
Además, se calcula que 14 millones de personas podrían morir antes de 2030 por causas prevenibles, entre ellas 4,5 millones menores de cinco años. Para paliar esta situación, ha defendido la necesidad de aportar una respuesta global frente a la pandemia de "egoísmo" y ha apelado a las lecciones aprendidas durante el COVID-19, recordando que ningún país se salva solo: "Proteger a los demás es la mejor manera de protegernos a nosotros mismos".
Invertir en salud global es invertir en justicia social
En su intervención, la primera de un presidente del Gobierno de España ante la Asamblea Mundial de la Salud, Pedro Sánchez ha hecho un llamamiento a reforzar las capacidades internacionales de respuesta ante futuras crisis sanitarias, impulsar el Tratado de Pandemias acordado en 2025 y reformar la arquitectura financiera internacional para garantizar sistemas sanitarios más sólidos y equitativos.
Asimismo, ha advertido de que 3.400 millones de personas viven en países que destinan más recursos al pago de la deuda que a la sanidad o la educación, una situación que, según ha señalado, evidencia las profundas desigualdades del sistema internacional. Pedro Sánchez ha defendido que invertir en salud global es invertir en la seguridad de los países y de sus ciudadanos, pero también en justicia social.