La Organización Mundial de la Salud alerta en un nuevo informe sobre los riesgos de adicción de las bolsas de nicotina y las agresivas tácticas de marketing dirigidas a los jóvenes.
Mientras el mercado mundial de las bolsas de nicotina crece a gran velocidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de tácticas de marketing agresivas dirigidas a jóvenes y niños que pueden provocar adicción desde edades muy tempranas.
Las bolsas de nicotina son pequeñas bolsitas predosificadas diseñadas para administrar nicotina por vía oral. Suelen contener nicotina, sintética o derivada del tabaco, junto a otros ingredientes como fibras vegetales (como celulosa), aromatizantes, edulcorantes y agentes alcalinos.
El informe de la OMS advierte de que estos productos pueden generar una fuerte adicción y reclama una regulación integral que abarque todos los productos relacionados con el tabaco.
"El uso de bolsas de nicotina se está extendiendo rápidamente, mientras la regulación no logra seguir el ritmo", señaló Vinayak Prasad, responsable de la Iniciativa Libre de Tabaco de la OMS. "Los gobiernos deben actuar ya con salvaguardas firmes basadas en la evidencia".
Las ventas minoristas mundiales de estos productos alcanzaron en 2024 los 23.462 millones de unidades, lo que supone un aumento del 50,5% respecto al año anterior, según el informe. En 2025, el mercado global rozó los 7.000 millones de dólares (unos 6.000 millones de euros), con las mayores ventas concentradas en Norteamérica, especialmente en Estados Unidos, que acaparó el 79% de los ingresos.
Fuera de Estados Unidos, su uso es especialmente elevado en países europeos como Alemania, Polonia y Suecia, según la OMS. Aunque personas de todas las edades utilizan estos productos, el informe subraya la necesidad de una protección especial para niños y jóvenes, más vulnerables tanto a los efectos de la nicotina como a las estrategias publicitarias de la industria.
"Una acción urgente, coordinada y sostenida es fundamental para proteger a las generaciones actuales y futuras de la adicción a la nicotina", señalan los autores.
Aumenta el consumo entre los jóvenes
El informe destaca que en Estados Unidos el uso de bolsas de nicotina entre adolescentes de 13 a 20 años y jóvenes adultos de 21 a 27 ha crecido con rapidez en los últimos años, hasta casi cuadruplicarse entre 2022 y 2025. En el Reino Unido, el aumento también se concentra en la población joven: entre los jóvenes de 16 a 24 años, el consumo pasó del 0,7% en enero de 2022 al 4,0% en marzo de 2025, según la OMS.
Estos incrementos se explican, en gran medida, porque los productos se "publicitan y promocionan de forma agresiva entre los jóvenes". Entre las tácticas identificadas figuran la publicidad en redes sociales y plataformas digitales, a menudo con influencers y mensajes que promueven un consumo "discreto" o difícil de detectar por padres o profesores, asociado además a la idea de transgredir normas.
Una amplia gama de sabores
Otra de las estrategias de marketing consiste en ofrecer una amplia variedad de sabores para atraer a un público más amplio. Estos productos incluyen sabores dulces, afrutados, de menta o de chicle, que la OMS considera "especialmente atractivos para los menores".
Algunas marcas también incorporan sabores inspirados en bebidas alcohólicas, como cerveza, mojito o bourbon. "Los sabores en los productos de tabaco y afines aumentan su atractivo, especialmente entre los jóvenes, y favorecen la experimentación, el inicio y el mantenimiento del consumo de nicotina", advierte el informe.
La OMS pide una regulación más estricta
Ante la creciente popularidad de estos productos, la OMS insta a los países a garantizar regulaciones sólidas que reduzcan su atractivo y los riesgos para la salud. "Los gobiernos ven cómo el uso de estos productos se expande con rapidez, sobre todo entre adolescentes y jóvenes a los que se dirige de forma agresiva mediante tácticas engañosas", señaló Etienne Krug, director de Determinantes, Promoción y Prevención de la Salud de la OMS.
"Estos productos están diseñados para generar adicción y es imprescindible proteger a nuestros jóvenes de la manipulación de la industria". El informe advierte de que la acción a escala nacional sigue siendo insuficiente, lo que deja a estos productos en vacíos regulatorios o bajo normativas muy laxas.
Entre las medidas propuestas figuran aplicar una regulación uniforme a todos los productos, independientemente del tipo de nicotina, prohibir los sabores y vetar cualquier forma de publicidad y promoción. La OMS también recomienda limitar el acceso de los menores mediante leyes de edad mínima, sistemas eficaces de verificación y la prohibición de la venta por internet.