Venezuela exigió este lunes a Trinidad y Tobago explicaciones sobre un reciente derrame de hidrocarburos que, insistió, proviene del país insular, así como una indemnización por sus consecuencias en aguas, costas, ecosistemas y comunidades pesqueras venezolanas.
Venezuela ha exigido este lunes a Trinidad y Tobago información sobre un reciente derrame de hidrocarburos que, según Caracas, proviene del país insular. Venezuela exige además una indemnización por las consecuencias del vertido en aguas, costas, ecosistemas y comunidades pesqueras venezolanas.
Venezuela alertó el pasado sábado 9 de mayo en un comunicado de un derrame de hidrocarburos proveniente de Trinidad y Tobago, con "graves afectaciones ambientales" en las costas, un incidente que ocurre en una fase de baja relación diplomática entre ambos países.
El país caribeño denuncia que el vertido de hidrocarburo ha afectado a aguas compartidas del Golfo de Paria y en las costas orientales. Caracas reclama información técnica e indemnización por daños ecológicos y pesqueros. Sin embargo, Trinidad y Tobago asegura que el derrame fue contenido poco después de detectarse.
El ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Yván Gil, tachó de "grave" tanto el incidente ambiental como la ausencia de datos oficiales sobre el origen, la magnitud y la composición del material derramado. Así mismo, el Ejecutivo venezolano pidió medidas de reparación e indemnización por los daños ocasionados a ecosistemas marinos, comunidades pesqueras y áreas costeras vulnerables.
Una relación bilateral marcada por recientes tensiones políticas y energéticas
Las autoridades venezolanas sostienen que informes técnicos evidencian riesgos para manglares, humedales, fauna marina y recursos hidrobiológicos en los estados Sucre y Delta Amacuro.
Caracas también ha exigido la aplicación de mecanismos previstos en el derecho internacional ambiental y ha solicitado a Puerto España un plan inmediato de mitigación y contención del derrame.
Por su lado, el Gobierno de Trinidad y Tobago aseguró que el incidente fue controlado rápidamente y afirmó que inspecciones posteriores realizadas con drones y embarcaciones no detectaron restos visibles de hidrocarburos en la superficie del agua.
Este incidente tiene lugar en medio de una relación bilateral marcada por recientes tensiones políticas y energéticas entre ambos países, especialmente en torno a proyectos conjuntos de explotación de gas y cooperación en el Caribe.