Albania está en alerta después de que la Embajada de Estados Unidos en Tirana advirtiera de posibles amenazas vinculadas al régimen de Teherán. Mientras tanto, Bulgaria confirmó haber recibido una advertencia de Irán por el uso militar estadounidense de sus aeropuertos.
Después de que la Embajada de Estados Unidos en Albania advirtiera de que grupos vinculados a Irán podrían atentar contra estadounidenses y entidades afiliadas a Estados Unidos en el país de los Balcanes Occidentales, las autoridades de Tirana declararon que las instituciones de seguridad están en alerta máxima, con todos los mecanismos "activos y funcionales".
En un comunicado emitido el jueves, la oficina del presidente albanés, Bajram Begaj, afirmó que está en contacto diario con el Consejo de Seguridad Nacional y que se le informa continuamente de todas las amenazas potenciales.
El Consejo de Seguridad Nacional de Albania reúne a altos funcionarios del Estado para evaluar los riesgos y recomendar medidas, pero no toma decisiones vinculantes.
"El presidente está informado de todas las situaciones y escenarios, así como de todas las medidas adoptadas en el marco de los protocolos de seguridad", declaró la Presidencia en un comunicado, añadiendo que la coordinación con los socios internacionales se mantiene en "niveles extremadamente altos".
La respuesta se produce tras la advertencia de la Embajada estadounidense de que los grupos apoyados por Teherán pueden atentar no sólo contra entidades relacionadas con Estados Unidos, sino también contra miembros de la oposición iraní radicados en Albania.
La Embajada advirtió de que los espacios públicos -incluidas las zonas turísticas, los centros comerciales, los hoteles, los restaurantes y las discotecas- podrían estar en peligro, e instó a vigilar y denunciar cualquier actividad sospechosa.
Al mismo tiempo, los acontecimientos en Bulgaria apuntan a tensiones regionales más amplias.
Las autoridades de Sofía han confirmado que Irán envió el mes pasado una nota diplomática en la que advertía al país miembro de la OTAN de que no permitiera que aviones militares estadounidenses utilizaran sus aeropuertos para operaciones dirigidas contra Irán. La advertencia se produjo después de que se avistaran aviones militares estadounidenses en la capital.
En declaraciones a la televisión 'NOVA', la exministra de Asuntos Exteriores Nadezhda Neynski calificó el mensaje de rutinario pero significativo.
"Es una práctica diplomática normal en tiempos de crisis. No se trata de una amenaza, sino de una advertencia", declaró, subrayando que Bulgaria ha asegurado a Teherán que no participa en ninguna actividad militar, sin vuelos de combate sobre su espacio aéreo ni repostajes en su territorio.
Neynski añadió que la nota no se hizo pública antes para evitar despertar la inquietud de la opinión pública, especialmente durante una campaña electoral en curso en la que las cuestiones de seguridad nacional son muy sensibles.