El Gobierno polaco anuncia un descenso significativo del número de intentos de cruzar ilegalmente la frontera con Bielorrusia, señalando la eficacia de su política migratoria y el refuerzo de las actividades de sus servicios.
Según el Ministerio del Interior y de la Administración, en el primer trimestre de 2026 sólo se registraron 158 intentos de cruzar ilegalmente la frontera, frente a los 3.306 del mismo periodo de 2022, lo que representa un descenso de casi el 96%.
Según el ministerio, una mejora tan notable de la situación es el resultado de una política gubernamental coherente y de una mayor inversión en la protección de las fronteras estatales. Un papel clave lo desempeñaron las acciones de los agentes de la Guardia de Fronteras, que aseguran a diario la frontera oriental del país.
El comunicado también subrayaba la importancia de la normativa legal introducida, incluida la suspensión temporal del derecho de asilo. Según las autoridades, las personas que intentaban entrar ilegalmente en Polonia abusaban de este mecanismo.
La frontera con Bielorrusia sigue estrechamente vigilada
El gobierno asegura que, a pesar de la clara reducción de la presión migratoria, no tiene intención de abandonar otras medidas para reforzar la seguridad. Continúan las inversiones en infraestructuras fronterizas a lo largo del tramo con Bielorrusia, y se mantienen los controles temporales en las fronteras con Alemania y Lituania.
"La migración está bajo control, pero no perdemos la vigilancia", subraya el Ministerio del Interior, añadiendo que garantizar la seguridad de los ciudadanos sigue siendo una de las prioridades del Estado.
La frontera con Bielorrusia cuenta desde 2022 con una barrera física en forma de valla de 5,5 metros de altura rematada con alambre de espino. La frontera también está vigilada por cámaras y otros dispositivos electrónicos. A pesar de ello, la frontera ha sufrido repetidos empujones de grupos de migrantes en los últimos años y, el 6 de junio de 2024, un soldado polaco murió apuñalado durante unos enfrentamientos en la frontera.
Los agentes de la Guardia de Fronteras también han informado en varias ocasiones del descubrimiento de socavones bajo la frontera, a través de los cuales los migrantes han intentado entrar en Polonia y en la UE.