El organizador del Wireless Festival defiende a Kanye 'Ye' West como cabeza de cartel este verano, mientras más patrocinadores se distancian, siguiendo el ejemplo de Pepsi y Diageo. Se desconoce aún si el polémico rapero podrá entrar en el Reino Unido.
El festival Wireless en el Reino Unido afronta una fuerte presión por la contratación de Kanye 'Ye' West y las reacciones en contra no dejan de crecer. La semana pasada se anunció que el controvertido rapero estadounidense encabezará las tres noches de la edición de este año del festival, que se celebra en julio en Finsbury Park, en Londres, pese a las declaraciones antisemitas del músico en el pasado.
La contratación ha desatado una oleada de críticas, entre ellas las del primer ministro británico, Keir Starmer, que afirmó que "resulta profundamente preocupante que Kanye West haya sido contratado para actuar en Wireless a pesar de sus anteriores declaraciones antisemitas y de su exaltación del nazismo".
Sus palabras han sido respaldadas por diversos colectivos y responsables políticos, que han expresado aún más preocupación e indignación por la presencia de West en el cartel del festival.
El alcalde de Londres, Sadiq Khan, también criticó la contratación y señaló: "Tenemos claro que los comentarios y acciones pasados de este artista son ofensivos y erróneos y que simplemente no reflejan los valores de Londres".
Como consecuencia, varios patrocinadores del festival han roto sus vínculos con Wireless, entre ellos el patrocinador principal, Pepsi, y el gigante de las bebidas Diageo. Sajid Javid, exministro del Interior y actual presidente de la Holocaust Memorial Day Trust, ha elogiado su decisión.
Ahora tanto PayPal como Rockstar Energy se han distanciado de Wireless. PayPal ya no permite que su marca se utilice en el material promocional del festival y, según se ha informado, Rockstar Energy se ha retirado.
A medida que aumenta la presión para que el festival tome cartas en el asunto, Melvin Benn, director general de Festival Republic, promotora de Wireless junto a Live Nation, ha difundido un comunicado en defensa del artista principal.
"Soy un antifascista profundamente comprometido y lo he sido toda mi vida adulta", dijo Benn. "Viví durante muchos meses en los años setenta en un kibutz que fue atacado el 7 de octubre, soy projudío y partidario del Estado judío y, al mismo tiempo, estoy igualmente comprometido con la existencia de un Estado palestino".
Benn defendió la decisión de mantener la actuación de Ye pese a la polémica generada por sus declaraciones pasadas y explicó que su postura se apoya en una convicción personal forjada durante años de convivencia con una persona con "una enfermedad mental", una experiencia que, según dijo, le ha llevado a apostar por el "perdón" y la "esperanza" también en el ámbito profesional. Benn subrayó que considera "aberrantes" las palabras del artista sobre los judíos y Adolf Hitler, una opinión que afirmó compartir con la comunidad judía, el primer ministro británico y otras voces críticas.
El responsable del festival recalcó, no obstante, que el músico actúa dentro del marco legal: "La música de Ye suena en emisoras de radio comerciales en este país. Está disponible en retransmisiones en directo y descargas en este país sin comentarios ni ataques de nadie y él tiene derecho legal a entrar en el país y a actuar aquí. Está previsto que venga y actúe".
Aseguró que el festival no le ofrece un espacio para expresar opiniones, sino únicamente para interpretar canciones que ya consumen millones de oyentes. En su mensaje final, Benn apeló a la reflexión en un contexto de creciente polarización y pidió dar una segunda oportunidad, defendiendo el perdón como una virtud cada vez más escasa y como la decisión que él mismo ha optado por adoptar.
Las declaraciones antisemitas de West comenzaron en 2022, cuando hizo una serie de comentarios ofensivos en redes sociales que acabaron con su expulsión tanto de X como de Instagram. El músico fue abandonado por su agencia de representación y marcas de moda como Adidas y Balenciaga también se desvincularon de West.
Más tarde, West llegó a publicar una foto de túnicas del Ku Klux Klan, retirar su anterior disculpa a la comunidad judía, declararse "nazi" y afirmar que tiene "dominio sobre su esposa".
En febrero de 2025, West comenzó a vender camisetas con esvásticas y, en mayo, sacó una canción titulada 'Heil Hitler', en la que elogiaba al líder nazi. Esto hizo que le retirasen el visado para entrar en Australia y se enfrentase a una orden de detención inmediata en Brasil.
Desde entonces, West ha pedido perdón por sus actos y contrató una página entera de publicidad en el 'Wall Street Journal' a comienzos de este año para disculparse por sus anteriores comentarios antisemitas, en la que hablaba de "un episodio maníaco de cuatro meses de duración de comportamiento psicótico, paranoico e impulsivo" y admitía que "perdió el contacto con la realidad".
Aun así, muchos han cuestionado el momento de su disculpa, dado el reciente lanzamiento de su nuevo álbum 'Bully', y sus declaraciones pasadas han llevado a varios países a prohibir sus actuaciones. El último es Francia, ya que el alcalde de la ciudad meridional de Marsella, la segunda ciudad del país, ha declarado que no quiere que West ponga un pie en su ciudad.
Queda por ver si West podrá entrar en el Reino Unido, ya que, según se ha informado, su derecho a hacerlo está siendo revisado por el Gobierno. El Gobierno británico tiene la potestad de prohibir la entrada en el país de ciudadanos extranjeros si consideran que su presencia no es "beneficiosa para el interés público". La última actuación de Kanye West en el Reino Unido fue su concierto como cabeza de cartel en Glastonbury en 2015.