Al menos dos de las víctimas se encuentran en estado crítico y están siendo tratadas de sus heridas, la Policía afirma que la búsqueda de los autores sigue en curso.
Al menos 12 personas resultaron heridas en Toledo, en el estado de Ohio, en el medio oeste de Estados Unidos, después de que se produjera un tiroteo en un festival, lo que hizo que algunos asistentes buscasen refugio mientras otros corrían a ayudar a las víctimas.
Varias horas después no había ningún sospechoso detenido y la búsqueda de los autores continúa, según el subjefe de la Policía de Toledo, Joe Heffernan.
Las autoridades instaron a quienes estuvieron en el festival a facilitar cualquier foto o vídeo que tengan en sus teléfonos por si pudieran aportar pistas que ayuden a identificar y detener a los responsables.
El tiroteo se produjo cerca del Old West End Festival, una cita anual con música en directo y visitas a casas en Toledo.
Heffernan señaló que parecía que al menos dos personas habían disparado armas y que "probablemente se estaban disparando entre sí".
Dos de las víctimas se encontraban en estado crítico, añadió Heffernan. Las edades de las víctimas oscilaron entre los 14 y los 61 años, la mayoría en la veintena temprana.
"Estoy profundamente preocupado por la situación que se vive esta noche en Toledo", afirmó en un comunicado el gobernador de Ohio, Mike DeWine. "Los festivales de verano deben ser espacios seguros para que las familias pasen tiempo juntas sin miedo a la violencia".
Varios vídeos difundidos en las redes sociales mostraban a personas corriendo entre disparos y a los servicios de emergencia atendiendo a otras que parecían heridas.
La jefa del servicio de bomberos local, Allison Armstrong, explicó que fue difícil llegar al hospital debido a las carreteras cortadas y al tráfico de quienes abandonaban el festival, pero los equipos de emergencia consiguieron trasladar a todos los pacientes desde el lugar en el plazo de una hora.
El Old West End Festival es una celebración de dos días en el casco histórico de Toledo que incluye música en directo, puestos de comida, visitas a casas y compras. Los vecinos suelen describir este evento como el "pistoletazo de salida de la temporada de festivales de verano en Toledo".
George Kral, director de seguridad de la ciudad, señaló que las autoridades estaban hablando con los organizadores para decidir si el evento continuaría según lo previsto durante el fin de semana. "Este es uno de los festivales más emblemáticos de Toledo", afirmó, "y es una pena que algo así haya tenido que arruinarlo".