El aumento de ejemplares en la costa cantábrica ha obligado a restringir el baño en varias playas del País Vasco y ha disparado las recomendaciones de las autoridades sanitarias sobre cómo actuar ante una picadura.
La presencia de carabelas portuguesas, organismos marinos con tentáculos venenosos, se ha intensificado este verano en el norte de España, especialmente en Cantabria y el País Vasco, donde las autoridades han tenido que restringir el baño y cerrar temporalmente varias playas tras registrar más de un centenar de picaduras en una sola jornada.
Según el Ayuntamiento donostiarra, la mayoría de las asistencias correspondieron a lesiones leves y el número de incidencias fue reducido en comparación con la afluencia de bañistas.
La carabela portuguesa (Physalia physalis) suele confundirse con una medusa, aunque en realidad es un organismo colonial. Sus largos tentáculos contienen células urticantes capaces de provocar un dolor intenso y, en algunos casos, reacciones graves, por lo que las autoridades recomiendan evitar cualquier contacto, incluso cuando el animal aparece muerto o varado en la arena.
Qué hacer si le pica
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco recomienda salir inmediatamente del agua y acudir al puesto de socorrismo o solicitar atención sanitaria si aparecen síntomas intensos.
Las recomendaciones oficiales incluyen:
- Lavar la zona únicamente con agua de mar o suero fisiológico.
- No utilizar agua dulce, ya que puede favorecer la liberación de más veneno.
- Retirar los restos de tentáculos con unas pinzas o un objeto similar, nunca con las manos.
- Aplicar frío mediante una bolsa de hielo envuelta en un paño.
- Buscar atención médica si aparecen mareos, náuseas, dificultad para respirar o un dolor muy intenso.