Investigadores del CSIC han grabado por primera vez a la Cryptodrassus michaeli, una araña de apenas tres milímetros localizada en Almería. Según Jordi Moya-Laraño, "es una especie nueva y muy diminuta" cuya presencia en el entorno sirve para medir la calidad y salud del ecosistema local.
El equipo liderado por Jordi Moya-Laraño, investigador de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC), ha logrado documentar en vídeo ejemplares de 'Cryptodrassus michaeli', un arácnido que hasta ahora apenas se conocía por registros aislados.
El trabajo de campo se ha desarrollado en el entorno de Boca de los Frailes, en la provincia de Almería, donde los biólogos emplean trampas de caída, pequeños recipientes de plástico enterrados a ras de suelo, para capturar ejemplares vivos.
Esta especie pertenece a la familia Gnaphosidae, conocidas comúnmente como arañas de suelo. Su tamaño, inferior al de la punta de un lápiz, dificulta enormemente su localización en un entorno donde suelen pasar desapercibidas tanto para los depredadores como para los investigadores.
Identificación en el laboratorio y un homenaje al aracnólogo Michael Roberts
La confirmación de la especie requiere un proceso técnico riguroso. El biólogo alemán Timon Grum, que colabora en el estudio, explica que la identificación definitiva se realiza en el laboratorio analizando la morfología de la araña bajo el microscopio.
"La importancia de identificar nuevas especies es que solo se puede proteger lo que se conoce", señala Grum, subrayando la necesidad de catalogar la biodiversidad para garantizar su conservación.
Durante las inspecciones en la Universidad de Almería, los científicos comparan la línea genética de los ejemplares con bases de datos especializadas. Hasta la fecha, solo se han capturado ocho individuos de esta especie, lo que la convierte en una rareza biológica. El nombre de la araña rinde homenaje al aracnólogo británico Michael Roberts, referente en la ilustración de guías de campo en Europa.
Un termómetro de la salud del ecosistema
Para el CSIC, la aparición de estas arañas no es un hecho meramente anecdótico. La presencia de especies raras y poco abundantes es un indicador directo del estado de conservación de un hábitat.
Según Moya-Laraño, si en un entorno solo se encuentran especies muy comunes, es señal de un ecosistema degradado. Por el contrario, la aparición de la Cryptodrassus michaeli sugiere que el sistema natural de Almería mantiene una complejidad estructural saludable.
"No podemos saber cuál es el papel de estos animales en condiciones naturales si no los conocemos a todos", afirma el investigador. El siguiente paso del equipo será profundizar en la biología de la especie, estudiando su alimentación y sus pautas de apareamiento para entender su posición dentro de las redes tróficas del semidesierto almeriense.