El FMI recorta su previsión de crecimiento mundial, prepara 42.900 millones de euros en ayuda de emergencia y advierte de que 45 millones de personas afrontan inseguridad alimentaria.
El Fondo Monetario Internacional rebajará sus previsiones de crecimiento mundial por la guerra en Oriente Medio, anunció este jueves su directora gerente, Kristalina Georgieva, que advirtió de daños económicos duraderos incluso en el escenario más optimista.
"Incluso en el mejor de los casos no habrá un regreso claro y ordenado al status quo ante", afirmó Georgieva, que señaló el encarecimiento de la energía, los daños en las infraestructuras, las interrupciones de suministro y el desplome de la confianza de los mercados como factores que lastrarán el crecimiento sea cual sea la evolución del conflicto.
El FMI prevé además desplegar entre 20.000 millones de dólares (17.200 millones de euros) y 50.000 millones de dólares (42.900 millones de euros) en apoyo de emergencia de balanza de pagos para los países afectados por la guerra, una cifra que solo se mantendría en la parte baja si el alto el fuego se sostiene.
Al menos 45 millones de personas se enfrentan a la inseguridad alimentaria como consecuencia del conflicto.
Más de 50.000 millones de euros sobre la mesa
En declaraciones a Bloomberg TV este jueves, el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, señaló que su institución podría movilizar hasta 25.000 millones de dólares (21.400 millones de euros) muy rápidamente para los países en desarrollo afectados por la guerra, con hasta 60.000 millones de dólares (50.000 millones de euros) disponibles a más largo plazo.
Sus comentarios se produjeron mientras el FMI y el Banco Mundial inauguraban en Washington sus reuniones de primavera, que reúnen a los principales responsables de política económica de todo el mundo.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero, ha sumido Oriente Medio en la violencia, ha alterado las cadenas de suministro y ha disparado el precio del petróleo después de que Teherán haya bloqueado prácticamente el estrecho de Ormuz.
Teherán y Washington se han intercambiado acusaciones de violar el alto el fuego, mientras que las negociaciones para lograr una paz más duradera están previstas para el sábado.
'Pensar también en las islas del Pacífico'
Georgieva subrayó el impacto desigual de la crisis y advirtió de que los países de renta baja importadores de energía soportan la carga más pesada.
"No se olviden de los Estados insulares del Pacífico, al final de una larga cadena de suministro, que se preguntan si el combustible sigue llegando", señaló.
El Banco Mundial indicó el miércoles que se espera ahora que Oriente Medio, sin contar Irán, crezca apenas uno coma ocho por ciento en 2026, una rebaja de dos coma cuatro puntos porcentuales respecto a las previsiones anteriores a la guerra.
También se prevé revisar al alza la inflación general mundial, impulsada por los sobresaltos en el precio del petróleo y las perturbaciones en las cadenas de suministro.
Un comunicado conjunto del FMI, el Banco Mundial y el Programa Mundial de Alimentos advirtió de que el aumento de los precios del petróleo, el gas y los fertilizantes, unido a los cuellos de botella en el transporte, "conducirá inevitablemente a una subida de los precios de los alimentos y a una mayor inseguridad alimentaria".
Los propios estudios del fondo ofrecen un panorama sombrío.
Según sus datos, la producción en los países donde se libra la guerra cae un tres por ciento al inicio "y continúa descendiendo durante años".
Una evaluación anterior sobre la guerra en Irán fue aún más tajante: "Todas las vías conducen a precios más altos y a un crecimiento más lento".