Varios activistas se manifestaron ante la sede de la ONU en Ginebra coincidiendo con la reunión de la Asamblea Mundial de la Salud, y utilizaron enormes figuras hinchables del director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y de Bill Gates para criticar las negociaciones sobre el nuevo tratado de pandemia.
La organización CitizenGo presenta este tratado como una amenaza a la soberanía, mientras que la OMS sostiene que el borrador no le otorga autoridad para imponer confinamientos, exigir la vacunación obligatoria ni fijar normas fronterizas a los Estados miembros.
La disputa se ha convertido en un ya conocido choque en torno a la confianza en las políticas de salud pública.