El avance del recuento sitúa al candidato izquierdista Roberto Sánchez en segunda posición por delante de Rafael López Aliaga, en un escrutinio aún abierto y marcado por denuncias sin pruebas de fraude.
El escrutinio de las elecciones presidenciales en Perú ha registrado un cambio en las últimas horas que sitúa a la conservadora Keiko Fujimori y al candidato izquierdista Roberto Sánchez al frente del recuento provisional.
Según los datos difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori se mantiene en primera posición con alrededor del 17% de los votos, mientras que Sánchez ha pasado a ocupar el segundo lugar tras superar al ultraderechista Rafael López Aliaga, con ambos en torno al 12% en un margen muy estrecho.
El cambio en la clasificación se ha producido conforme ha avanzado el procesamiento de actas, en un escrutinio que continúa abierto y cuyos resultados todavía no son definitivos.
La ONPE ha reiterado que "los resultados oficiales se irán actualizando progresivamente conforme avance el procesamiento de actas", por lo que la autoridad electoral mantiene la cautela sobre la configuración definitiva del resultado. De hecho, ha publicado en un comunicado que se trata de "un proceso electoral de suma complejidad".
En cualquier caso, de confirmarse esta nueva tendencia, Fujimori y Sánchez serían los candidatos que pasarían a la segunda vuelta, prevista por la legislación peruana en caso de que ningún aspirante supere el 50% de los votos válidos.
El recuento se desarrolla en un contexto de alta fragmentación política, con más de una treintena de candidatos y sin un favorito claro desde el inicio del proceso.
Acusaciones de fraude sin pruebas y desinformación
En paralelo, el escrutinio ha estado acompañado de controversia política. El candidato de ultraderecha Rafael López Aliaga ha denunciado un supuesto fraude electoral. Hasta el momento, no se han presentado pruebas que respalden esas acusaciones.
En este contexto, algunos sectores han planteado la posibilidad de repetir las elecciones, mientras continúa el recuento oficial y se mantienen las diferencias ajustadas entre los candidatos que disputan el segundo puesto.
Sin embargo, la Misión de Observación Electoral (MOE) de la Unión Europea ha señalado en su declaración preliminar que la jornada electoral se desarrolló "en general, de forma pacífica y con respeto de las libertades fundamentales". La misión subraya además que los tres organismos electorales "demostraron un compromiso firme con la transparencia y la neutralidad" durante el proceso.
La MOE UE también indica que el escrutinio fue "en general, transparente y bienintencionado", aunque se vio afectado por la complejidad de los procedimientos y por una preparación insuficiente del personal en algunos casos, con "retrasos generalizados" y problemas en la apertura de centros de votación, especialmente en Lima, donde varios locales no pudieron abrir a tiempo "por falta de material electoral".
En cuanto a la publicación de resultados, la misión europea señala que la transmisión fue "fluida, pero lenta", en un proceso que sigue en marcha. La declaración también recoge un "repunte de la desinformación" en la fase final de la campaña, con la difusión de contenidos falsos relacionados con encuestas y con narrativas sobre el supuesto fraude.
El avance del escrutinio, que incluye progresivamente actas pendientes de procesamiento, será determinante para confirmar el orden final de los candidatos y definir quiénes competirán en la segunda vuelta.