Los expertos piden a los gobiernos que reduzcan el riesgo de que cualquier interrupción de estos combustibles contamintantes se convierta en un choque energético y económico mundial.
Los dirigentes europeos podrían reescribir la historia en unas reuniones de gran trascendencia que se celebrarán en las próximas semanas. En un momento de enormes tensiones geopolíticas, los gobiernos se reunirán para debatir cómo dejar atrás los combustibles fósiles, origen del actual choque energético, y avanzar hacia una energía renovable abundante, de bajo coste y fiable.
Para empezar, los ministros de Exteriores de la UE se darán cita en su Consejo en Estrasburgo el 21 de abril. Al día siguiente, 40 países participarán en el 17º Diálogo sobre el Clima de Petersberg. Poco después se celebrará en Santa Marta, Colombia, la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición Justa para Abandonar los Combustibles Fósiles, del 24 al 29 de abril.
Con los mercados de combustibles fósiles en plena agitación, debido a la escasez de energía en todo el mundo y fenómenos meteorológicos extremos que se cobran vidas, la apuesta no podría ser mayor. Numerosos expertos sostienen que ha llegado el momento de un reinicio climático.
"La guerra alimentada por los combustibles fósiles que lideran Estados Unidos e Israel contra Irán viola el derecho internacional, daña a la población civil inocente y arrastra a la región a un conflicto más amplio, al tiempo que agrava la crisis del coste de la vida en todo el mundo", afirma Tasneem Essop, de Climate Action Network. "Los combustibles fósiles desempeñan un papel central en esta guerra... este momento de fuerte tensión geopolítica y de incertidumbre económica refuerza la idea de que dejar atrás los combustibles fósiles no es solo una cuestión de política climática, sino una cuestión de estabilidad económica, seguridad y bienestar humano".
Un reinicio de la diplomacia climática
Aunque muchos miran a las conferencias anuales de la COP en busca de acción climática multilateral, los resultados de las últimas citas han decepcionado a quienes consideran que no han estado a la altura de la magnitud de las crisis climática y de biodiversidad.
"La COP30 dejó frustrados a muchos europeos, pero también puso de relieve la necesidad de un reinicio de la diplomacia climática", señala Linda Kalcher, directora ejecutiva del laboratorio de ideas Strategic Perspectives. "En un contexto geopolítico más complejo, necesitamos una estructura mejor que se centre en la cooperación económica y las alianzas, y que garantice que más países puedan beneficiarse de la transformación global hacia una economía limpia, respaldada por instrumentos comerciales, financiación climática e inversiones estratégicas".
La Primera Conferencia Internacional sobre la Transición Justa para Abandonar los Combustibles Fósiles en Santa Marta se anunció en la COP30 de Belém y cuenta con el respaldo de muchos de los 85 países que reclamaron una hoja de ruta para abandonar la dependencia de los combustibles fósiles. El objetivo de la conferencia es acordar soluciones aplicables que puedan afinarse en reuniones posteriores para que los gobiernos de todo el mundo las pongan en práctica.
"La verdadera cuestión para los gobiernos no es solo de qué deben desprenderse, sino hacia qué deben orientarse. La respuesta son sistemas energéticos electrificados alimentados por energía renovable abundante y de bajo coste. Así reducimos el riesgo de que cada interrupción en los combustibles fósiles se convierta en un shock energético y económico mundial", afirma Bruce Douglas, de la Global Renewables Alliance.
Trabajar juntos para construir un futuro más seguro basado en las energías renovables
La conferencia de Santa Marta es la mayor de las tres citas, con 50 países y más de 2.000 organizaciones y comunidades que tienen previsto asistir. Durante la reunión, una coalición de actores trabajará para acelerar la aplicación práctica de la transición, reuniendo a gobiernos consumidores y productores, al sector privado, la comunidad científica, los sindicatos y la sociedad civil. Los resultados de la conferencia servirán de punto de partida para la aplicación de los planes nacionales de abandono de los combustibles fósiles.
Jennifer Morgan, ex secretaria de Estado alemana y enviada especial para la acción climática internacional, insta a los gobiernos a dejar de lado sus diferencias para crear un futuro mejor para su ciudadanía. "Los gobiernos se enfrentan a una elección: redoblar su apuesta por un sistema basado en la escasez o trabajar juntos para construir un futuro más seguro basado en las energías renovables. La coalición de actores que se reúne en Santa Marta está preparada para acelerar este cambio, avanzando con medidas concretas para lograr un sistema energético y climático más estable y resiliente; hacerlo es la vía más segura y también la más inteligente para sus economías".
¿Qué puede salir de la conferencia de Santa Marta?
La conferencia concluirá con un resumen de la presidencia que, según los organizadores, recogerá las señales políticas y las acciones prioritarias para incorporarlas a los preparativos de la COP31. Pero algunos señalan que los comunicados finales son menos importantes que lo que ocurre cuando los gobiernos tienen la oportunidad de reunirse.
"El valor de estos grandes encuentros internacionales reside menos en los textos finales y más en el espacio y el impulso que generan, movilizando a los distintos actores, propiciando debates paralelos e intercambios en los márgenes", afirma Marta Torres Gunfaus, del laboratorio de ideas del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales.