La guerra en Oriente Medio se ha convertido en un catalizador de la tecnología verde. Europa se apresura a buscar alternativas menos volátiles al petróleo y al gas.
Los argumentos a favor de la energía verde parecen hoy más sólidos que nunca, a medida que la guerra contra Irán sigue poniendo de manifiesto los riesgos generalizados de la dependencia de los combustibles fósiles.
El crudo Brent, referencia mundial para los precios del petróleo, se ha disparado más de un 50% desde que comenzó el conflicto en Oriente Medio y ha alcanzado los 116 dólares (unos 100,92 euros) por barril en las primeras horas de cotización del lunes.
Buena parte de esta volatilidad se atribuye al cierre de facto del estrecho de Ormuz, uno de los mayores cuellos de embudo del mundo para los combustibles fósiles, por el que pasa aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Eso supone que cada día queden bloqueados en torno a 20 millones de barriles.
Europa ya empieza a notar las consecuencias, con el precio de referencia del gas natural neerlandés TTF disparado alrededor de un 70%, lo que sitúa a marzo de 2026 camino de registrar el mayor incremento mensual de los precios del gas en Europa desde septiembre de 2021.
A medida que la subida de los precios de la energía amenaza con golpear a unos europeos ya muy castigados, varios países están registrando un giro notable hacia la tecnología verde.
"Cansados de ser rehenes de los combustibles fósiles"
El Reino Unido, que históricamente ha sido uno de los países europeos con menor implantación de estas tecnologías, ha visto cómo las ventas de bombas de calor en las tres primeras semanas de marzo aumentaban un 51% en comparación con el mismo periodo del mes anterior, según la energética Octopus Energy.
Las ventas de instalaciones solares también han subido un 54%, ya que los propietarios de viviendas optan por sistemas más grandes, con 12 paneles en lugar de los habituales diez, mientras que las ventas de cargadores para vehículos eléctricos (EV) han aumentado un 20%.
"Estamos viendo un cambio masivo, la gente deja de limitarse a preguntar y pasa a actuar. Las familias británicas están cansadas de ser rehenes de los precios globales de los combustibles fósiles", señala Rebecca Dibb-Simkin, de Octopus Energy. "Al pasarse a la energía solar y a las bombas de calor se convierten en sus propias centrales eléctricas, fijan costes bajos y protegen sus bolsillos a largo plazo".
La transición hacia los vehículos eléctricos se acelera
Datos de la Comisión Europea muestran que el coste medio de la gasolina ha subido en toda la UE un 12%, hasta 1,84 euros por litro, entre el 23 de febrero y el 16 de marzo. Esto ha disparado el interés por los vehículos eléctricos (EV), y el minorista francés en línea de coches de segunda mano Aramisauto ha visto cómo sus ventas de vehículos eléctricos casi se duplicaban entre mediados de febrero y el 9 de marzo.
Según Reuters, la empresa con sede en Ámsterdam Olx afirma que las consultas de clientes sobre vehículos eléctricos se han disparado en sus plataformas de Francia, Rumanía, Portugal y Polonia, con un crecimiento "que se acelera de forma constante semana tras semana en todos los mercados". En Noruega, en Finn.no, el mayor portal de coches de ocasión del país, los vehículos eléctricos han superado ya a los diésel como tipo de propulsión más vendido en la web.
Una transición impulsada por la energía solar
La empresa alemana de energías renovables Enpal BV explica a 'Bloomberg' que las solicitudes de información sobre paneles solares y bombas de calor han aumentado alrededor de un 30% desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, mientras que la firma solar 1KOMMA5° GmbH también ha informado de que el interés por la energía solar casi se ha duplicado.
En el Reino Unido, la compañía energética E.ON ha constatado que el interés por la energía solar creció un 23% entre el 23 de febrero y el 1 de marzo y se disparó otro 63% entre el 2 y el 8 de marzo.
"Es más importante que nunca ayudar a la gente a tomar el control de su consumo de energía y reducir sus facturas", afirma Chris Norbury, consejero delegado de E.ON en el Reino Unido. "Los consumidores muestran un gran interés por la combinación de energía solar y baterías como solución, y este producto se suma al ahorro que puede lograrse generando y almacenando energía en casa".
¿Servirá perforar el mar del Norte para abaratar las facturas de la energía?
En pleno auge de la tecnología verde, se han intensificado las voces que reclaman redoblar la apuesta por los combustibles fósiles. A comienzos de este mes, el tabloide británico 'Daily Express' llevó a su portada el titular 'Empezemos a perforar para frenar el aumento de las facturas', con el que instaba al Reino Unido a conceder nuevas licencias de perforación en el mar del Norte.
Sin embargo, un análisis de la Universidad de Oxford concluye que un Reino Unido abastecido íntegramente con energías renovables podría ahorrar a los hogares hasta 441 libras (510 euros) al año en sus facturas de energía.
En comparación, maximizar la extracción de petróleo y gas en el mar del Norte solo ahorraría a los hogares entre 16 libras (19 euros) y 82 libras (95 euros) al año, y ello suponiendo que los ingresos fiscales se repartieran entre los hogares para compensar sus facturas energéticas.
Anupam Sen, coautor del análisis, afirma que la idea de que "vaciar" el mar del Norte haría al Reino Unido más seguro desde el punto de vista energético y reduciría de forma significativa las facturas de los hogares es 'pura fantasía'.
Varios expertos recuerdan además que los precios del petróleo y el gas los marcan los mercados internacionales, no se rebajan para los consumidores británicos, y que el gas extraído en aguas del Reino Unido puede exportarse al mejor postor, de modo que aumentar la producción doméstica no abarataría de forma significativa los costes. Por el contrario, la revolución de las renovables en España está contribuyendo a mantener bajas las facturas de la energía, incluso mientras se disparan los precios del gas.