Según los expertos, el país se está convirtiendo rápidamente en un referente regional en energías renovables y pretende acelerar este proceso con una nueva planta solar.
Turquía está dando pasos importantes en su transición energética mientras se prepara para acoger la cumbre del clima COP31 este mes de noviembre. El país alberga ya una de las mayores instalaciones solares del mundo, así como una de las mayores carteras de proyectos de almacenamiento con baterías de Europa**. Aunque el carbón sigue siendo su principal fuente de electricidad**, este país va camino de convertirse en un pionero de las energías renovables en la región, según los expertos.
Turquía supera a la UE en almacenamiento con baterías
Un nuevo informe del centro de estudios sobre energía Ember revela que Türkiye ha ido construyendo discretamente una de las mayores carteras de proyectos de almacenamiento con baterías de Europa, superior a la de cualquier país de la UE.
Desde 2022 el país exige que los nuevos proyectos eólicos y solares vayan asociados a una capacidad de baterías equivalente. Esta obligación desató en pocos meses solicitudes por un volumen récord de 221 GW, de los que ya se han aprobado 33 GW. Mientras que los principales mercados de almacenamiento de la UE, como Alemania e Italia, se sitúan en torno a 12 a 13 GW, Turquía ha creado una cartera de proyectos equivalente al 83% de su capacidad actual de energía eólica y solar.
"Al exigir almacenamiento asociado a las renovables, Turquía no solo ha elevado sus objetivos, también ha lanzado una potente señal a los inversores que supera a la de sus homólogos europeos", afirma Ufuk Alparslan, autor del informe "Si se materializa, la cartera de proyectos de baterías de Turquía será la columna vertebral de un nuevo polo energético regional limpio".
El informe destaca que en 2025 Turquía se ha consolidado como un modelo de referencia en su región. La energía eólica y la solar alcanzaron conjuntamente una cuota del 22% de la generación eléctrica, lo que convierte a Türkiye en el líder indiscutible entre 16 países de Oriente Medio, el Cáucaso y Asia Central.
Es el único país de este amplio entorno regional en el que la eólica y la solar han superado el 20 por ciento de la generación eléctrica. Turquía alberga la mayor instalación de energía solar de Europa. Kalyon Karapınar SPP cuenta con unos 3,5 millones de paneles solares que se extienden sobre una superficie de aproximadamente 20 millones de metros cuadrados, equivalente a 2.600 campos de fútbol.
El edificio de control central fue diseñado por Bilgin Architects. El enorme prisma rectangular está revestido por fuera con paneles plateados reflectantes, mientras que en el interior alberga un frondoso patio ajardinado abierto al cielo.
Las imágenes de esta instalación de aire futurista han impresionado a los internautas, uno de los comentarios en Reddit sugería que podría aparecer en una nueva película de James Bond y otro la calificaba de "obra maestra". El proyecto, que produce energía desde 2023, genera casi 3.000 millones de kilovatios hora de electricidad al año, suficiente para proporcionar energía limpia al equivalente de una ciudad de dos millones de habitantes.
Potencial para ser pionero en toda la región
Pese a sus avances en solar, Turquía sigue por detrás de muchos de sus homólogos europeos, ocupa el puesto 15 en Europa en generación eólica y el 16 en generación renovable total. El país aún tendrá que triplicar su capacidad actual de solar y eólica para alcanzar su objetivo de 120 GW en 2035, un reto considerable. El carbón sigue siendo la principal fuente de energía de Turquía, con un 34%, y dos tercios de esa producción dependen de las importaciones.
Aunque el ritmo de crecimiento de la producción ha empezado a ralentizarse, todavía no ha alcanzado su punto máximo. Aunque en los últimos tres años no se han puesto en marcha nuevas centrales de carbón, una garantía de compra para el carbón nacional válida en 2025 podría impulsar de nuevo la generación con este combustible en 2026, según Ember.
Sin embargo, sus inversiones en energías renovables son prometedoras de cara al futuro. "Turquía tiene una oportunidad única para convertir su liderazgo regional en renovables en una ventaja global", señala Alparslan. "Al acelerar sus proyectos de almacenamiento y modernizar su red, Turquía puede por fin romper su dependencia del carbón. De cara a la COP31 el país está demostrando que tiene potencial para pasar de estar en la 'media' europea a convertirse en pionero para toda la región".