Un experto en inteligencia explicó que el desierto del oeste de Irak es un entorno ideal para este tipo de bases secretas, debido a su extensión y escasa población, y añadió: "Antes de las operaciones es normal realizar reconocimientos y establecer este tipo de emplazamientos".
El diario estadounidense 'Wall Street Journal', citando fuentes estadounidenses, reveló que Israel había establecido una base militar secreta en el desierto de Irak antes del estallido de la guerra con Irán, con el objetivo de asegurar cobertura aérea para sus operaciones.
La medida se tomó el pasado mes de febrero, cuando la base en la provincia iraquí de Anbar albergó fuerzas especiales y unidades israelíes de búsqueda y rescate, preparadas para actuar ante una posible caída de aviones de combate en territorio iraní.
Según el informe, Tel Aviv puso su instalación secreta al servicio de la misión tras el derribo de un caza estadounidense F-15 cerca de Isfahán, pero las fuerzas estadounidenses rechazaron la oferta y llevaron a cabo el rescate de los pilotos de forma autónoma, mientras Israel ejecutaba bombardeos paralelos para asegurar la zona.
Cómo se descubrió la base secreta
Lo llamativo es que la base no fue descubierta por los servicios de seguridad iraquíes, sino gracias a un pastor de la zona que detectó una actividad militar inusual, con movimientos de helicópteros y disparos, y lo notificó a las autoridades, lo que llevó a las fuerzas iraquíes a abrir una investigación urgente. Sin embargo, Israel reaccionó lanzando intensos ataques aéreos que se saldaron con la muerte de un soldado iraquí.
En aquel momento, Irak puso en duda las circunstancias del incidente y responsabilizó a Estados Unidos del ataque. Qais Almuhamadawi, adjunto al mando de operaciones del Ejército iraquí, declaró: "Esta operación temeraria se llevó a cabo sin coordinación ni autorización".
Por su parte, un responsable militar iraquí expresó su incomodidad por lo ocurrido y afirmó: "Parece que había una fuerza desplegada sobre el terreno antes del ataque, apoyada desde el aire y operando más allá de las capacidades de nuestras unidades".
El jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea israelí, Tomer Bar, había afirmado que fuerzas especiales están llevando a cabo "operaciones excepcionales" en el marco del enfrentamiento con Irán, sin ofrecer más detalles.
Por qué precisamente el desierto iraquí
Un experto en inteligencia explicó que el desierto del oeste de Irak es un entorno ideal para este tipo de bases secretas debido a su extensión y a su escasa población. Añadió: "Era imprescindible que Bagdad realizara misiones de reconocimiento e inspección antes de cualquier movimiento".
Este desierto, que se extiende desde la ribera occidental del río Éufrates en la provincia de Anbar y se conecta con los desiertos de Siria y Jordania, es una zona extremadamente árida habitada por beduinos y cubre alrededor del 23% de la superficie de Irak.
La región incluye las ciudades de Al Qaim, Ana, Hit y Rutba, y se considera una de las zonas más ricas de Irak en recursos naturales, ya que alberga enormes reservas de fosfato estimadas en unos 2.000 millones de toneladas confirmadas, además de azufre libre, arenas de sílice y gas natural.
Estos acontecimientos se producen en un escenario político y militar de gran complejidad, en el que Bagdad se esfuerza por mantener un delicado equilibrio entre sus dos principales aliados, Washington y Teherán.
En medio de este frágil equilibrio, Estados Unidos sigue presionando a Irak para que desarme a las milicias respaldadas por Irán, que Washington clasifica como organizaciones terroristas. Estos grupos atacan intereses estadounidenses dentro del país, desde su embajada en Bagdad hasta instalaciones diplomáticas y logísticas, así como yacimientos petroleros gestionados por empresas extranjeras.