Las exportaciones de petróleo de Irak se realizaban, en gran parte, a través del estrecho de Ormuz en tiempos de paz, pero ahora el país trata de encontrar otras soluciones. Bagdad está reabriendo un paso fronterizo con Siria para poder exportar más combustible por tierra.
Irak reabre un importante paso fronterizo con Siria debido a la crisis en Oriente Próximo. El tráfico en Rabia, en la provincia septentrional de Nínive, ha estado paralizado durante más de una década, ya que se suspendió tras el estallido de la guerra civil siria y no se restableció desde su final.
Sin embargo, el bloqueo del estrecho de Ormuz ha creado una nueva situación, ya que Irak solía exportar la mayor parte de su petróleo a través del estrecho. Los depósitos de petróleo del país están cada vez más llenos y es difícil encontrar una solución para transportar las materias primas extraídas.
Objetivo: transportar 650.000 toneladas de petróleo por tierra
Está previsto utilizar camiones para transportar el combustible iraquí al mar Mediterráneo a través del paso fronterizo reabierto. También se espera que la reanudación del tráfico impulse el comercio entre ambos países. Irak y Siria han operado hasta ahora con un único paso fronterizo, donde los camiones de combustible ya están saturados.
La petrolera iraquí SOMO ya ha firmado contratos para transportar 650.000 toneladas de petróleo por tierra. Aunque la solución alivia la presión sobre la industria petrolera del país, plantea un serio desafío para los guardias fronterizos y las empresas de transporte.
Persiste la incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz. En tiempos de paz, el estrecho, de sólo 30 kilómetros de ancho, es atravesado por el 20% del comercio mundial de petróleo y gas. Sin embargo, desde el estallido de la guerra iraní hace casi dos meses, el tráfico a través del paso marítimo está bloqueado o completamente paralizado.