El Gobierno taiwanés responde a las declaraciones de Donald Trump y reafirma que la isla es un "país democrático y soberano", en medio de nuevas tensiones con China.
La advertencia del presidente estadounidense, Donald Trump, a Taiwán para que no declare formalmente su independencia de China ha provocado la reacción del Ministerio de Exteriores de la isla, que ha reiterado que se trata de "un país democrático y soberano".
Durante una visita a Pekín esta semana, Trump afirmó que, aunque su política hacia Taiwán no había cambiado, se oponía a que la isla declarara su independencia y llegó a cuestionar por qué Estados Unidos debería prestar apoyo militar en caso de una invasión.
"No busco que alguien se declare independiente y que luego tengamos que viajar más de 15.000 kilómetros para librar una guerra. No es eso lo que quiero", declaró a la cadena 'Fox News'. "Quiero que se calmen. Quiero que China se calme", añadió.
El Ministerio de Exteriores taiwanés respondió a estos comentarios agradeciendo el apoyo a los esfuerzos de paz en la región, pero insistiendo en que Taiwán es "un país democrático y soberano".
El comunicado añadió que "Pekín no tiene derecho a reivindicar jurisdicción sobre Taiwán" y subrayó que el Gobierno taiwanés "seguirá profundizando la cooperación con Estados Unidos, mantendrá la paz desde la fortaleza y se asegurará de que la seguridad y la estabilidad del estrecho de Taiwán no se vean amenazadas ni socavadas".
Un portavoz del presidente chino, Xi Jinping, afirmó a comienzos de esta semana que Taiwán es "la cuestión más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos" y una pieza clave para su evolución futura.
China considera que Taiwán, que cuenta con su propio Gobierno elegido democráticamente, es un territorio separatista que debe ser reincorporado al control del continente, y Xi no ha descartado el uso de la fuerza.