Hombres armados abrieron fuego en dos ataques separados el jueves en la costa hondureña, matando al menos a 24 personas, entre ellas cinco agentes de la Policía. El ataque contra los agentes tuvo lugar cerca de la frontera con Guatemala.
Dos ataques perpetrados el jueves en diferentes zonas de Honduras dejaron al menos 24 personas fallecidas, entre ellas cinco agentes de la Policía, en acciones que las autoridades atribuyeron de momento al crimen organizado.
El primer ataque se produjo en el municipio de Trujillo, en el departamento norteño de Colón, donde se contabilizaron en un principio 19 personas ejecutadas a tiros, dijo a AP el portavoz del Ministerio Público, Yuri Mora. Este viernes el comisionado de la Policía Nacional, Jasser Ramos, dijo que se elevaron a 20 tras hallarse el cuerpo sin vida de una persona en la finca.
"El hecho se registró en la hacienda Panamá en el sector de Rigores”, indicó previamente a la AP el subcomisario Edgardo Barahona, portavoz de la Policía Nacional. Agregó que se envió un equipo al lugar para recopilar evidencia y confirmar la cantidad de fallecidos ya que "en la hacienda no hay ningún cuerpo, al parecer los familiares se los llevaron a sus casas y tenemos que establecer dónde están".
Varios hombres armados llegaron a la hacienda y ejecutaron a todas las personas que se encontraban allí, según la policía. Barahona comentó que todas las víctimas eran trabajadores.
El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, señaló en conferencia de prensa que ambas masacres son obra de grupos organizados, aunque no ofreció mayores detalles. La policía dijo que se investigaban las causas.
"No se va a quedar impune"
El presidente hondureño, Nasry Asfura, afirmó que la matanza "no se va a quedar impune" y anunció un despliegue conjunto de las fuerzas de seguridad en Colón, una zona marcada por el narcotráfico y por un histórico conflicto agrario que ha dejado cerca de 200 muertos en las últimas décadas.
Por ahora, las autoridades que investigan la masacre no han identificado a los responsables del crimen, entre cuyas víctimas hay tres menores de entre 14 y 16 años, y tres hermanas.
"Como Estado estamos trabajando para que la justicia llegue", declaró el jueves Asfura, quien aseguró que su Gobierno afrontará "este flagelo sin temor y con fuerza".
Al menos 11 de las 20 víctimas comenzaron a ser enterradas este viernes en un cementerio de Rigores, entre escenas de dolor y reclamaciones de justicia por parte de sus familiares.
Al menos 5 policías mueren en otro ataque
En tanto, en una zona fronteriza con Guatemala en el municipio de Omoa, en departamento de Cortés, al menos cinco policías murieron tras ser atacados a con armas de fuego. Previamente la Policía habló de seis agentes fallecidos.
Según la Policía los agentes de la unidad antipandillas habían llegado a Corinto a realizar un operativo para capturar a un capo del narcotráfico y realizaron el allanamiento a una vivienda, donde fueron emboscados por criminales. Más tarde, otros agentes llegaron a esa vivienda, la cual estaba deshabitada y encontraron sangre en el piso, pero no había rastros de los cinco policías.
"Ellos permanecían desaparecidos y en este momento podemos confirmar que se encontraron los cuerpos de los cinco policías", comentó Barahona a medios locales.
La Secretaría de Seguridad informó en un comunicado que la Policía Nacional junto a las Fuerzas Armadas intervendrán las dos zonas donde se perpetraron los ataques para desarrollar operaciones intensivas de búsqueda y captura de los responsables.
"Se conformarán equipos investigativos conjuntos, integrados por fiscales, unidades de inteligencia y especialistas en medicina forense, con el objetivo de garantizar absoluta transparencia en los procesos y obtener resultados contundentes e inmediatos que permitan esclarecer los hechos", indicó la Secretaría en un comunicado.