Italia vuelve a quedarse fuera del Mundial, qué otras selecciones también se lo pierden y qué países firman un regreso muy esperado
El Mundial de 2026 volverá a llevar a algunas de las selecciones más históricas del fútbol al mayor escaparate del deporte, al tiempo que dejará a varios nombres ilustres fuera de escena. Para algunos países, la ausencia será solo temporal, pero para otros se ha convertido en una herida futbolística que lleva mucho tiempo abierta.
La ausencia más llamativa sigue siendo la de Italia. La tetracampeona del mundo se perderá su tercer Mundial consecutivo, después de su última participación en Brasil 2014. Es una de las crisis más profundas en la historia de la Squadra Azzurra, sobre todo si se tiene en cuenta que hace apenas dos décadas estaba en la cima del fútbol mundial. El Mundial de 2026 tampoco contará con varias selecciones que estuvieron en Catar 2022.
Dinamarca, Polonia, Gales, Camerún, Serbia y Costa Rica no lograron clasificarse y se quedan sin este torneo tras su última aparición. Nigeria, Rusia e Islandia encadenan también su segundo Mundial ausente, desde su última participación en Rusia 2018.
La sequía es aún más prolongada para Eslovaquia y Eslovenia, que se perderán su cuarto Mundial consecutivo desde sus últimas apariciones en Sudáfrica 2010. Grecia y Chile ampliarán su ausencia a tres torneos, ya que ambos países disputaron su último Mundial en Brasil 2014.
Entre los ausentes de larga duración más destacados figuran Rumanía e Irlanda. Rumanía se perderá su séptimo Mundial consecutivo, desde su última clasificación para Francia 1998. Irlanda, cuya última participación fue en 2002, habrá seguido ya seis ediciones seguidas desde casa.
Las grandes ausencias
Italia, un gigante mundial en declive
Pocas ausencias en el fútbol mundial resultan tan impactantes como la de Italia. La Squadra Azzurra sigue siendo una de las selecciones más laureadas de la historia, con cuatro títulos mundiales (1934, 1938, 1982 y 2006).
Su último triunfo llegó en Berlín en 2006 ante Francia, en una final recordada no solo por la victoria italiana, sino también por la célebre expulsión de Zinedine Zidane tras su cabezazo a Marco Materazzi.
Desde entonces, sin embargo, el declive ha sido fulminante: no se clasificó para los Mundiales de 2018, 2022 y ahora 2026, con cada decepción más dolorosa que la anterior.
Rumanía, la magia de Hagi y la larga espera desde 1998
La 'generación dorada' de Rumanía alcanzó su cima en el Mundial de 1994, en Estados Unidos. Liderada por Gheorghe Hagi, conocido como el 'Maradona de los Cárpatos', Rumanía llegó a cuartos de final desplegando uno de los juegos más atractivos del torneo.
Aquel Mundial marcó de facto el final de una era, aunque Rumanía también se clasificó para Francia 1998, donde alcanzó los octavos de final. Desde entonces ha encadenado siete Mundiales sin billete, aunque sus últimas actuaciones en las Eurocopas invitan a pensar que podría estar retomando el buen camino.
Gales, de Pelé a Gareth Bale
Gales tuvo que esperar 64 años para volver a un Mundial, estableciendo un récord europeo de mayor intervalo entre participaciones cuando se clasificó para Catar 2022.
Su mayor gesta sigue siendo el torneo de 1958, en el que alcanzó los cuartos de final antes de caer frente a Brasil por un gol de un Pelé, que en aquel entonces tenía 17 años.
Su regreso en 2022, impulsado por Gareth Bale, puso fin a una sequía histórica. Sin embargo, la eliminación en la fase de clasificación para el Mundial de 2026 a manos de Bosnia y Herzegovina fue un duro golpe para la afición galesa, que volverá a seguir el campeonato desde casa.
Corea del Norte, el milagro de 1966 y el regreso en 2010
Corea del Norte protagonizó una de las mayores sorpresas de la historia de los Mundiales cuando derrotó a Italia en 1966 y alcanzó los cuartos de final, convirtiéndose en un símbolo mundial del espíritu del equipo humilde.
Tuvieron que pasar otros 44 años para que volviera a una fase final, en el Mundial de 2010 en Sudáfrica. Aquella participación terminó en decepción, ya que perdió sus tres partidos con una diferencia de goles de 1-12. Desde entonces no ha vuelto a clasificarse.
Canadá, ¿una nueva potencia futbolística en ciernes?
Canadá debutó en un Mundial en 1986, sin marcar un solo gol y con una diferencia de goles de 0-5.
Su regreso en 2022 tras 36 años de ausencia anunció la irrupción de una generación prometedora liderada por Alphonso Davies. Aunque volvió a irse sin puntuar, al menos consiguió anotar dos tantos.
Ahora, como coanfitrión del Mundial de 2026, Canadá tiene una oportunidad real de alcanzar la fase de eliminatorias, un logro que sería el momento cumbre en la historia del fútbol del país.
Irlanda, el cuento de hadas de Italia 90
El gran momento de Irlanda llegó en el Mundial de 1990, cuando el equipo de Jack Charlton alcanzó los cuartos de final en su primera participación, desatando celebraciones en todo el país.
Irlanda también se clasificó para 1994 y 2002, pero no ha vuelto desde entonces, lo que convierte aquella campaña en Italia en su mayor gesta futbolística hasta la fecha.
En esta ocasión se quedó muy cerca, tras caer en los penaltis ante Chequia en las semifinales de la repesca europea de clasificación, pese a ir ganando 2-1 hasta el minuto 86. Chequia acabaría logrando el billete al derrotar después a Dinamarca, también en la tanda de penaltis.
Selecciones a las que casi hemos olvidado en los Mundiales
Cuba, los cuartofinalistas olvidados de 1938
Poca gente recuerda que Cuba alcanzó los cuartos de final del Mundial de 1938, aún hoy el mayor logro en la historia del fútbol caribeño.
Cuba derrotó a Rumanía en un desempate después de que el primer partido terminara 3-3, en una época en la que todavía no existían las tandas de penaltis. En cuartos se midió a una potente Suecia y encajó un 8-0. Cuba no ha vuelto a un Mundial desde entonces.
Indonesia, pionera de Asia
Indonesia, entonces conocida como las Indias Orientales Neerlandesas, se convirtió en la primera nación asiática en disputar un Mundial, también en 1938.
Su aventura duró solo un partido, pero su relevancia histórica es enorme. Emparejada con Hungría en la primera ronda, cayó por 6-0, pero aseguró para siempre su lugar en la historia del fútbol.
Israel, una sola participación hace 56 años
Israel solo ha disputado un Mundial, el de México 1970.
Su empate 1-1 con Suecia sigue siendo uno de los momentos más recordados del fútbol israelí. En conjunto, el equipo cuajó una actuación notable, pues también empató 0-0 con Italia antes de perder 2-0 ante Uruguay.
Jamaica, los 'Reggae Boyz'
La única participación de Jamaica en un Mundial fue en Francia 1998.
Las rotundas derrotas frente a Croacia y Argentina apenas mermaron el espíritu de los 'Reggae Boyz', que reservaron su mejor versión para el último partido de la fase de grupos ante Japón. Una memorable victoria por 2-1 dio a Jamaica la admiración del mundo, mientras Theo Whitmore, autor de los dos goles, se ganaba un lugar de honor en la memoria futbolística del país.
China, un sueño pendiente de secuela
China se clasificó para su primer Mundial en 2002, pero se despidió con tres derrotas y sin marcar un solo gol, con una diferencia de goles de 0-9.
Desde entonces le ha costado incluso acercarse a una nueva clasificación, y el sueño de una segunda participación mundialista sigue pareciendo tan lejano como siempre.
Los grandes regresos
Al mismo tiempo, varias selecciones nacionales regresan al Mundial con fuerza. Japón, Arabia Saudí y Argelia han vuelto a clasificarse y se consolidan como representantes habituales de Asia y África.
Especialmente llamativos son los regresos de varias históricas europeas. Turquía regresa a una fase final por primera vez desde 2002, cuando firmó un recordado tercer puesto en Corea y Japón. Noruega también vuelve tras una larga ausencia, ahora liderada por una nueva generación de estrellas con Erling Haaland a la cabeza.
Escocia, Austria, Chequia y Paraguay reaparecen igualmente en el mayor escaparate del fútbol, y aportan color y peso histórico al torneo.
El Mundial de 2026 se perfila así como una combinación fascinante de regresos, decepciones y esperanzas renovadas. Para algunas selecciones, quedarse fuera es solo un tropiezo pasajero. Para otras, cada Mundial visto desde la distancia se convierte en un capítulo cada vez más doloroso de su historia futbolística.