El presidente del club blanco ha revalidado su mandato con el 65% de los votos en las terceras elecciones que gana, tras sus victorias anteriores en 2000 y 2004.
Florentino Pérez se impuso a Enrique Riquelme en las elecciones a la presidencia del Real Madrid celebradas este domingo en Valdebebas. El empresario madrileño confirmó su victoria poco después de las 00:30, un resultado que la mayoría de las encuestas ya anticipaban. Sin embargo, el respaldo obtenido por Riquelme obligó a esperar al recuento definitivo y le consolida como una alternativa con proyección de futuro para liderar el club.
Las mesas electorales, instaladas en la Ciudad Real Madrid de Valdebebas, cerraron a las 20:00 y ya anticipaban una victoria por parte de Pérez frente a Riquelme de manera abrumadora.
La jornada electoral arrancó a las 9:00 el domingo y transcurrió sin incidentes destacados. No obstante, la candidatura de Riquelme anunció que impugnaría los 400 votos procesados en una de las mesas. Tanto Pérez como Riquelme ejercieron su derecho al voto en Valdebebas, en un proceso marcado por una amplia expectación mediática.
Primeras elecciones reales desde 2006
La convocatoria supuso la primera ocasión desde 2006 en la que los socios del club blanco pudieron elegir entre dos proyectos. Pérez afrontaba el proceso respaldado por su larga trayectoria al frente de la entidad y por el palmarés acumulado durante sus mandatos, mientras Riquelme defendía una propuesta de renovación institucional y deportiva.
Desde su regreso a la presidencia del club en 2009, tras la convulsa salida de Ramón Calderón, a quien ha relacionado con la candidatura de Riquelme, Florentino Pérez nunca había tenido que enfrentarse a unas elecciones. Ni en su vuelta al cargo ni en los procesos electorales de 2013, 2017, 2021 y 2025 surgió una candidatura alternativa, por lo que fue proclamado presidente sin necesidad de votación.
Aunque su mandato se extendía hasta 2029, el dirigente, de 79 años, optó por adelantar la convocatoria electoral hace un mes. La decisión llegó después de una temporada especialmente decepcionante en el plano deportivo y marcada también por un deterioro de la imagen institucional del club.