Trump retrasó su llegada a la región francesa de Evian, donde se reunirán los líderes del G7, para celebrar su cumpleaños con un combate de la UFC en el que Ilia Topuria acabó perdiendo ante Justin Gaethje. Vea las imágenes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró el domingo su 80 cumpleaños aplaudiendo un acuerdo inicial para poner fin a la guerra en Irán y organizando en el emblemático Jardín Sur de la Casa Blanca un espectáculo de peleas en jaula que antes habría parecido impensable.
Trump llevaba semanas ensalzando el acuerdo en ciernes y el conflicto en curso amenazaba con eclipsar la extravagancia de artes marciales mixtas de la UFC, donde los combatientes, dentro de un octógono de malla metálica, trataban de doblegar al rival a base de puñetazos, patadas, codazos y golpes.
Trump y el jefe de la UFC, Dana White, caminaron juntos desde el Despacho Oval hasta el balcón de la Sala Azul para contemplar el octógono, de pie durante la interpretación del himno nacional mientras rugían aviones de combate sobre sus cabezas.
Más de 4.000 espectadores fueron invitados a una grada temporal bajo 'The Claw', un arco metálico con forma de nave espacial equipado con luces, sonido y grandes pantallas. Varios miles más siguieron el evento en pantallas gigantes desde la cercana Elipse.
"Este es un acontecimiento único, un evento increíble", declaró White, estrecho amigo del presidente, durante una sesión de promoción el viernes por la noche en el Monumento a Lincoln, donde parejas de luchadores se empujaron y se enzarzaron para las cámaras bajo la mirada impasible de la estatua de mármol de Abraham Lincoln, el 'Honest Abe'.
Muchos de los luchadores vencedores dieron las gracias a Trump y a Dios. El peso pesado Josh Hokit fue más allá con un ataque insólito, al añadir una infundada teoría conspirativa de la derecha sobre una ex primera dama: "Michelle Obama es un hombre. ¿Verdad, Estados Unidos?".
Hokit además se acercó a Trump y colocó una cadena alrededor del cuello del presidente. Trump, vestido con traje y corbata a pesar del calor y la humedad, pasó la mayor parte del tiempo sentado, con gesto impasible, viendo la acción a través de la jaula de malla metálica. En otra pausa de los combates del domingo, el consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg, se acercó a Trump y habló con él durante varios minutos.
Más tarde, cuando el estadounidense Sean O'Malley se enfrentó al canadiense Aiemann Zahabi, Trump se puso una gorra blanca con las siglas USA. Tras la victoria de Zahabi, este estrechó la mano de Trump y saludó al presidente. Poco después, cuando se acercaba la medianoche, un caza sobrevoló el octógono con un estruendo.
Mientras Diego Lopes derrotaba al estadounidense Steve García en la pelea inaugural, se vio al presidente conversando con la primera dama, Melania Trump. Después de que Bo Nickal noqueara a Kyle Daukaus en el segundo combate, Nickal se acercó a Trump y se arrodilló a su lado para charlar brevemente.
El 'main event' de la velada, Topuria vs. Gaethje, acabó con un resultado que pocos esperaban antes de que empezase el evento. El hispano-georgiano cayó ante el estadounidense y finalmente perdió el cinturón y su condición de invicto.
"Tengo que dar las gracias al presidente Trump por hacer que esto sea posible", dijo Nickal en una entrevista posterior, mientras Trump sonreía. Nickal añadió que el presidente es "una persona especial", antes de que sonara 'YMCA', el tema favorito de Trump. El presidente intentó vincular el evento del domingo con las amplias celebraciones de varios meses por el 250 aniversario de la firma de la Declaración de Independencia.
Pero el acto estuvo tan centrado en su figura que la cumbre del G7 de líderes de las naciones industrializadas retrasó su encuentro para que el presidente pudiera asistir a su fiesta de combates en jaula y volar después a Europa para las reuniones.
Sin embargo, el fin de semana no fue todo sonrisas para Trump. Unas cuadrillas retiraron el nombre de Trump del Kennedy Center, a algo más de un kilómetro de la fiesta de cumpleaños del presidente, después de que un juez dictaminara que bautizarlo con el nombre del mandatario era excesivo.
Y, antes de que comenzara la velada, el campeón de peso medio de la UFC Sean Strickland, crítico declarado de Israel, fue escoltado fuera de la Elipse por un nutrido grupo de agentes de las fuerzas del orden.
Todo ello quedó muy lejos de lo ocurrido cuando el predecesor de Trump, el presidente Joe Biden, cumplió 80 años en noviembre de 2022. Biden lo celebró con un 'brunch' familiar privado en la Casa Blanca, poniendo de manifiesto hasta qué punto y con qué rapidez han cambiado las cosas.
Preguntada por ese contraste, la portavoz de la Casa Blanca, Allison Schuster, calificó el evento de la UFC como "una de las noches más entretenidas de la historia de Estados Unidos".
"Que este espectáculo tenga lugar en la casa del pueblo, en el Día de la Bandera y durante el 250 aniversario de nuestra nación, es un homenaje apropiado", afirmó Schuster en un comunicado.