Joshua Kimmich, aficionado a la jardinería y poco familiarizado con la fauna de Estados Unidos, admite que un encuentro con una serpiente venenosa le ha hecho mirar la naturaleza local con otros ojos.
En Alemania, el capitán de 31 años de la 'Mannschaft' vive en un chalé en el sur de Múnich. Kimmich, jugador del FC Bayern Múnich, creció en Rottweil, en la Selva Negra. El mediocentro, padre de cuatro hijos, debería estar bastante familiarizado con la naturaleza.
Sin embargo, durante el Mundial en Estados Unidos, concretamente cerca del campamento de entrenamiento en Carolina del Norte, el futbolista se llevó un buen susto al encontrarse con la fauna local.
Así describe el propio Joshua Kimmich la situación comprometida: "Ayer vimos una serpiente. Luego nos dijeron que era venenosa. Si te muerde, tienes que ir al hospital. No creo que te mueras, pero por lo menos es peligrosa. Aquí tengo un poco de respeto a los animales, la verdad".
¿Qué serpiente se encontró Kimmich?
La selección alemana se aloja durante el Mundial en Winston-Salem, en Carolina del Norte. Los entrenamientos se llevan a cabo en las instalaciones de la Universidad de Wake Forest. Y por lo visto, en esta zona boscosa no es raro encontrarse con alguna serpiente.
Según informan varios medios, se trataba de una cabeza de cobre norteamericana, una serpiente venenosa de la familia de las víboras de foseta que dejó bastante impresionado al capitán del equipo. "En Alemania tengo la sensación de que no hay tantos animales peligrosos. Aquí da la impresión de que, si pisas una serpiente, la cosa puede acabar mal. Por eso intentamos mantenernos más al margen en lo que respecta a los animales", dijo.
La cabeza de cobre norteamericana puede medir hasta 90 cm e incluso, en algunos casos, 120 cm. Cuando muerde, esta serpiente, que se alimenta de ratones, ratas, reptiles, etc., inocula a sus víctimas un veneno hemotóxico. En humanos resulta muy doloroso, aunque por lo general no es mortal.
Si Kimmich compartió la anécdota de la serpiente con sus hijos, es algo que probablemente no se sabrá. El capitán alemán protege con celo su vida privada y apenas divulga detalles sobre su familia.
Tras el 7-1 del estreno contra Curazao, la selección alemana jugará el sábado en la ciudad canadiense de Toronto frente a Costa de Marfil. Habrá que ver si se producen entonces nuevos encuentros con la fauna local.