Muchos turistas se sienten decepcionados después de que emblemáticos lugares como la Torre Eiffel y el Louvre hayan cerrado antes de tiempo por la extrema ola de calor.
Francia y buena parte de Europa se enfrentan a una ola de calor mortal, con temperaturas extremas que alteran la vida cotidiana y obligan a cerrar colegios y cancelar trenes.
Algunas de las atracciones turísticas más visitadas del mundo también están adoptando medidas de precaución. En París, la torre Eiffel cerró antes de lo habitual debido al calor, lo que dejó decepcionados a algunos visitantes.
La turista estadounidense Tamara Dancer explicó que había comprado las entradas con dos meses de antelación y que su visita se canceló en el último momento.
Otros turistas aseguraron que el calor no les impediría disfrutar de la capital francesa.
"No vamos a dejar que nos frene. Aún tenemos que ver todos los monumentos", dijeron las visitantes Carlene y Carol, de California.