Una agente de la Guardia Civil ha muerto presuntamente a manos de su expareja, también agente, en el cuartel de Llanes (Asturias). Un teniente ha resultado herido y el presunto agresor ha fallecido tras recibir disparos de otros agentes que intervinieron para detenerlo.
Una agente de la Guardia Civil ha fallecido este miércoles tras recibir varios disparos presuntamente efectuados por su expareja, también miembro del Instituto Armado, en el cuartel de Llanes, en Asturias. En el tiroteo también ha resultado herido un teniente que se encontraba en las instalaciones, según han informado fuentes próximas a la investigación y la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. El presunto agresor también ha fallecido tras recibir disparos de otros agentes que intervinieron para detenerlo.
De acuerdo con la información disponible, el presunto agresor accedió al acuartelamiento y realizó varios disparos contra la víctima. El teniente herido fue alcanzado durante el incidente y recibió asistencia médica. Tras el ataque, el hombre se atrincheró en el cuartel y otros agentes abrieron fuego para impedir su huida. El presunto autor murió mientras recibía atención sanitaria.
La víctima y el presunto autor de los disparos eran compañeros de la Guardia Civil y habían mantenido una relación sentimental. Según las primeras informaciones, estaban en proceso de separación o divorcio y tenían dos hijas en común.
La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha informado de que está recabando datos para determinar si el crimen debe confirmarse oficialmente como un caso de violencia de género. La Policía Judicial de la Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación.
De confirmarse oficialmente, sería la víctima mortal número 33 por violencia de género en España en lo que va de 2026, según las estadísticas de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género.